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Mendoza

General Alvear Viernes, 1 de Febrero de 2019

General Alvear: incendios, granizo y Marcolini

General Alvear realmente no ha tenido suerte en los últimos años.

Viernes, 1 de Febrero de 2019
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01/02/2019

El flagelo climático se ha ensañado con el departamento sureño, el fuego por un lado con todo el daño que produce y significa para una zona ganadera.

El granizo por el otro, que en cantidad y volumen hasta a veces se hace imposible y estéril combatirlo.

Y quizás el peor de los males que lo ha aquejado, sus gobernantes locales.

El pasado


Algunos culpan a De Paolo por lo que fue, que quizás no fue realmente nada. Ni concretaba ni anunciaba, no tenía peso provincial y menos aún nacional, ninguna obra relevante se hizo en su gestión para General Alvear, nada que quede en la historia ni en el tiempo. Pasó, como dirían los abuelos, "sin pena ni gloria”.

Más que injustos también seriamos en juzgar al ex Intendente y sacarlo de un contexto provincial prácticamente sin rumbo y detonado económicamente. Era imposible casi en los últimos meses de 2015 manejar cualquier Municipio de Mendoza cuando a los estatales llegaron a deberles 2 meses de sueldo y a los proveedores 6 meses y el Gobernador Pérez estuvo destrozando la provincia 6 meses después de haber perdido las elecciones.

El futuro

Sebastián Martínez Barón parecería ser el futuro en General Alvear ¿Sus antecedentes?, pocos pero ciertos: Haberse peleado con Marcolini cuando este quiso despedir 9 empleados Justicialistas; autor del Fondo Nacional de Vivienda en el Concejo Deliberante; lograr que despidieran a todos los funcionarios y empleados del PRO por el disgusto que le dio a Marcolini.

Entre las discutibles: consiguió un Registro del Automotor y lo puso a nombre de su esposa. Es entendible, necesitaba asegurar su futuro, como todos.

El presente

Walther Marcolini, en quien hoy están puestas todas las miradas, tiene en su historial a cargo del Municipio regulares y malas. Es muy difícil encontrarle una gestión que no esté teñida por la revancha, la soberbia o la sospecha.

Quizás una de las grandes falencias de esta administración es puntualmente la forma de comunicar.

La idea de eternizarse en el poder "para siempre" parece una constante en los funcionarios de Marcolini. La soberbia y el irrespeto con que se manejan con propios y extraños, en algunos casos, es sorprendente.

Problemas con la comunidad educativa, problemas con la Cámara de Comercio y la sospechosa adjudicación del servicio de enfardado del Plan Forrajero; problemas con la Cámara de Turismo, a quien ningunean y pretenden crearles dentro de la Cámara de Comercio una específica para quitarle poder; problemas con la Presidente del Concejo Deliberante, audios y maniobras de apriete de por medio, y la lista sigue.

Realmente parece demasiado para un Municipio con una estructura no muy grande, pero Marcolini lo hace posible.

La realidad

Como decía el General, entre algunas otras sandeces, "la única verdad es la realidad" y la realidad en General Alvear no da para alegrarse.

Esperemos que su suerte empiece a cambiar de una vez y para siempre.

Los que conocen al Intendente desde hace mucho tiempo saben de su desapego por lo material, de su profunda vocación de trabajo y de sus valores familiares y personales.

Sus detractores dicen que, como buen licenciado en Ciencias Políticas, quiere "morir en la de él" aunque se equivoque, "el problema es que nos lleva a todos puestos", terminan acotando.

La realidad imperiosa indica que Marcolini deberá torcer el rumbo de su "barco" a aguas tranquilas, o por lo menos prosperas.

La forma de hacerlo quizás seria "metiendo" mano en su "dormido" Gabinete, que si bien los eligió él para que le sean los más serviles posible, tendrá que empezar a buscar gente que trabaje. Pero en serio.

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