de de - 00:00 hs
Mendoza

San Rafael Jueves, 10 de Enero de 2019

Investigan a un sacerdote por abandonar a su presunta amante en su lecho de muerte

El sacerdote Carlos Scarlata podría haber negado el auxilio a su amante para evitar que la relación saliera a la luz.

Jueves, 10 de Enero de 2019
Mediamendoza El Diario del Sur de Mendoza. Buscanos en Facebook, Twitter e Instagram

10/01/2019

El sacerdote Carlos Scarlata, radicado en la localidad bonaerense de Zárate, pero educado en San Rafael, y famoso por su cruzada contra la "ropa provocativa" de las mujeres en la Iglesia, está bajo investigación judicial por haber, presuntamente, abandonado o negado el auxilio en su lecho de muerte a su supuesta amante, una docente de nombre Valeria Cornejo.

La mujer, que padecía lupus y diabetes, fue hallada sin vida en su propiedad el pasado 29 de octubre, seis días después de su fallecimiento, según confirmó una autopsia, que también determinó que la muerte fue el resultado de complicaciones de sus condiciones médicas preexistentes.

Los contactos amorosos entre el sacerdote y Valeria habrían iniciado luego de que Sacarlata saltara a las noticias en 2016 por su polémico discurso contra las fieles de la parroquia bonaerense de la que formaba parte. El sacerdote les pidió no ir con "calzas o jeans" para no "excitar y provocar" a los hombres. Valeria, conocida de antaño, lo habría re-contactado después de este episodio y allí inició la historia. Él frecuentaba asiduamente a la mujer e incluso pagaba el alquiler de su casa en las afueras de San Rafael.

La investigación sobre un posible envolvimiento del sacerdote en la muerte se desprendió de una declaración que una amiga de Valeria presentó ante la Justicia. La mujer, que tenía conocimiento de la presunta relación que mantenía el sacerdote y su amiga, aseguró que Scarlata se había contactado con ella luego del hallazgo del cuerpo para pedirle "reserva" y el teléfono de la víctima (que contenía conversaciones comprometedoras), y hacerle una escabrosa confesión. 

Según la mujer, Scarlata le contó que él se había presentado en la vivienda de Cornejo el 18 de octubre y, tras tocar la puerta y no recibir respuesta, se retiró. Más tarde confesaría telefónicamente (diálogo que quedó registrado y ya fue analizado por la Justicia) que supuso que su amante podría haber sufrido un “coma diabético”. Pero, incluso con esta información, el hombre se habría negado a auxiliar o pedir ayuda para la víctima, a fin de no levantar sospechas sobre la relación sentimental entre ambos.

Antes de este último último encuentro, Valeria advirtió a sus familiares que estaría “fuera” de su casa por una semana. Su amiga (la denunciante) afirmó que la mujer sí estaría en su propiedad, pero que fabricó esta coartada porque no quería ser interrumpida mientras pasaba sus días con el cura, que había viajado exclusivamente desde Buenos Aires. Este hecho será clave para determinar una eventual responsabilidad penal del sacerdote.  

Judicialmente, Scarlata podría ser responsable de un "abandono de persona" ("el que pusiere en peligro la vida o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonando a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que deba mantener o cuidar o a la que el mismo autor haya incapacitado"). El fiscal del caso, Javier Giaroli, dijo hoy que este podría ser el caso si se demuestra que el sacerdote colocó a la víctima en “desamparo” cuando se retiró de la casa aun sabiendo que ningún otro allegado socorrería a la víctima en su convalecencia, pues todos creían que ella estaría ausente varios días.

En su defecto, el sacerdote podría ser responsable de un delito más leve: "omisión de auxilio" ("al que a una persona herida o inválida o amenazada de un peligro cualquiera omitiere prestarle el auxilio necesario, cuando pudiere hacerlo sin riesgo personal o no diere aviso inmediatamente a la autoridad").

El primer caso dispone una pena de dos a seis años de prisión y, en caso de muerte, de cinco a quince años. Para el segundo escenario, en tanto, se establece una multa de 750 a 12.500 pesos.


Seguí leyendo en San Rafael