de

Malargüe

Registraron un sismo en Laguna del Maule y mantienen la alerta amarilla en Planchón-Peteroa

Martes, 9 de Junio de 2026

El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), emitió este martes un reporte especial tras detectar un sismo asociado a la actividad interna del Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la cordillera entre Argentina y Chile.

Según el informe oficial, el evento ocurrió a las 7:25 de la mañana y correspondió a un sismo volcano-tectónico (VT), fenómeno vinculado al fracturamiento de rocas en el interior del sistema volcánico. El movimiento alcanzó una magnitud local de 3,0 y se registró a una profundidad de 5 kilómetros.

Desde el organismo aclararon que el episodio no generó actividad superficial ni modificaciones en otros parámetros de monitoreo. Asimismo, indicaron que no se reportaron afectaciones en territorio argentino ni percepciones del movimiento por parte de poblaciones cercanas.

Ante este escenario, las autoridades mantuvieron sin cambios el nivel de vigilancia y continuarán monitoreando la evolución del complejo volcánico en coordinación con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile.

Por otra parte, SEGEMAR difundió el informe correspondiente a la segunda quincena de mayo sobre el Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, donde se confirmó la continuidad de la alerta técnica amarilla.

El reporte señala que durante el período analizado se observó un incremento en la cantidad de sismos volcano-tectónicos relacionados con fracturas de roca al interior del volcán. El evento más importante alcanzó una magnitud local de 2,8 y fue localizado a 12 kilómetros al noreste del edificio volcánico.

Sin embargo, la actividad asociada al movimiento de fluidos internos se mantuvo estable y la energía del tremor volcánico continuó mostrando una tendencia descendente.

En cuanto a la actividad superficial, los especialistas destacaron que se mantuvo en niveles bajos. Durante la quincena se observaron pequeñas columnas de vapor y gases de color blanquecino sobre el cráter, con alturas que no superaron los 140 metros. Además, no se registraron emisiones de ceniza, actividad explosiva ni incandescencia nocturna.

Los monitoreos satelitales tampoco detectaron emisiones significativas de dióxido de azufre ni deformaciones relevantes del edificio volcánico. Solamente se identificaron anomalías térmicas de muy baja intensidad, compatibles con la actividad habitual del sistema.

Pese a que los indicadores muestran una tendencia a la estabilidad y una disminución gradual de algunos parámetros, los especialistas remarcaron que el volcán continúa en un estado inestable debido a la interacción de fluidos volcánicos e hidrotermales en su interior.

Por ese motivo, se mantiene el nivel de alerta técnica amarilla y se recomienda evitar acercarse a la zona de los cráteres activos, especialmente dentro de un radio de dos kilómetros. También se recordó que no puede descartarse la ocurrencia de nuevos pulsos de material particulado fino que, dependiendo de las condiciones del viento, podrían afectar sectores cercanos al macizo volcánico.