El futbolista seguirá preso por orden del Juez de la Causa. Su versión de los hechos y cómo pasa los días en la cárcel.
02-02-2017. La Justicia determinó ayer que el futbolista Luciano Cabral, acusado por el crimen de Joan Villegas en General Alvear, continúe preso.
Así lo determino el juez de Instrucción, Ignacio Olmedo, luego de la audiencia que se desarrolló en medio de un clima tenso por la convocatoria de amigos y familiares de la víctima en el exterior del Juzgado Correccional del departamento del Sur provincial. La querella aseguró que el joven deportista está "devastado” y que apelarán la decisión en los próximos días.
Las expectativas estaban depositadas en la posible excarcelación del jugador del Atlético Paranaense de Brasil. Luego de haber declarado por primera vez el viernes y de haberse despegado del hecho, sin desvincular a sus familiares, todo indicaba que la determinación del juez podía ser positiva para el deportista.
“Pensábamos que tenía una gran posibilidad” de recuperar la libertad, aseguró Gustavo Nadic, abogado defensor de Cabral. Y criticó duramente al juez de Instrucción y a la fiscal, Ivana Verdún, a cargo del caso; “Es una barbaridad jurídica lo que están haciendo, tenerlo encarcelado sin prueba fehaciente, clara y directa”.
Sobre sus días en la cárcel, Cabral ofreció una entrevista con TyC Sports y lanzó; "Vivo con miedo en la cárcel". El futbolista alvearense, preso desde el 3 de enero, acusado de homicidio agravado por la participación de menores junto a su padre y a tres primos (uno fue declarado inimputable por tener 13 años), habló y se quebró: "Yo no maté a nadie".
"Lo único que recuerdo es que mi papá y mi primo tuvieron una pelea, y yo llegué después de todo lo sucedido. Por haber llegado después, se piensa que yo estuve ahí", argumentó Cabral, que en Argentinos compartió plantel con Juan Román Riquelme y el Lobo Ledesma. E insistió: "Llegué cuando ya había terminado la pelea, cuando esos familiares estaba regresando a la casa. No vi nada". Según su versión, Cabral nunca llegó a la escena del crimen porque 200 metros antes se encontró con su padre y con sus primos.
El futbolista y sus familiares fueron acusados de participar de una pelea callejera que terminó con un muerto: Joan Ariel Villegas Gualpa, de 27 años. "Yo me enteré (de la muerte) después, a las 10 de la mañana más o menos", se defendió Cabral: "Participaron mi papá con unos primos míos. Desconozco cómo se originó la pelea, pero hay muchas versiones que me involucran mí también".
Además, reconoció: "Mi papá había tenido problemas con el chico hace mucho tiempo, problemas que siempre hay en los barrios bajos", acotó.
"Me presenté voluntariamente en la justicia el día 3 (de enero) a las 7 de la tarde. Desde ese día quedé detenido. Estuve 15 día en la comisaria de General Alvear y después en la cárcel", contó Cabral. Sus días en la cárcel son difíciles, pero asegura que "los muchachos" lo recibieron "muy bien". "A la tarde me dejan salir un rato al patio para jugar o para correr. También hago pesas y ejercicios en mi celda o en el pabellón, para no perder la forma física", confesó.
Cabral recibió el apoyo de sus ex compañeros del Bicho. "Todos mis compañeros de Argentinos Juniors me han dado mucho apoyo. El Lobo Ledesma, también", confesó. No sólo insiste en su versión, sino que asegura estar esperanzado con quedar rápidamente en libertad: "Tengo mucha esperanza de salir. Soy absolutamente inocente, creo en la Justicia".
Sin embargo, el futbolista dijo desconocer cuál es su situación actual ni cómo reaccionaron en el Atlético Paranaense cuando se enteraron lo que había sucedido. "No estoy muy al tanto, pero creo que mi representante ya ha rescindido el contrato", contó Cabral, que siente que le será muy complicado continuar con su carrera: "Hay un 80% de posibilidades de que se corte y un 20% de que siga jugando".