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Mediamañana Radio M 91.1

Paula Seminara, la ‘musa de Sabina’, habló con Radio M

La chica que nombra Joaquín Sabina en la canción "Dieguitos y Mafaldas", es un amor argentino que el cantante tuvo, y hoy ella charló con Media Mañana.

Viernes, 15 de Febrero de 2019

15/02/2019

"Amores que matan nunca mueren", canta en uno de sus versos Joaquín Sabina. Debe ser por eso que el romance que vivió con aquella veinteañera de Gonzalez Catán quedó plasmado en la canción "Dieguitos y Mafaldas". La protagonista se llama Paula Seminara y fue, en gran parte, la responsable del fanatismo que el artista siente por Boca Juniors, de haberlo hecho conocer las calles del Oeste y de que se haya vuelto a España con el corazón roto.

A mediados de 1998, el cantautor grababa su disco "19 días y 500 noches" en Argentina y fue durante ese año y medio que consolidaron su relación: todo comenzó cuando la joven Paula, de 19 años, compró entradas para ir a verlo con su novio. Una semana antes del show se separaron, y ella decidió ir con una amiga. "Me llamó mucho la atención que un español cantara el tango "Mano a mano". Entonces fuimos al hotel para que nos firmara un autógrafo pero él no estaba. Volví al día siguiente y le dejé una carta diciéndole que había disfrutado mucho su recital y que me gustaría volver a verlo", recuerda. A la semana, Joaquín la invitó a su show, fueron a cenar y poco tiempo después la invitó a Villa La Angostura.


Esta mañana, Paula tuvo una entretenida charla con Media Mañana y contó muchas anécdotas de su relación con Joaquín Sabina.


"Dieguitos y Mafaldas"

Veinte años cosidos a retazos
De urgencias disimulos y rutinas
Veinte años cumplidos en mis brazos
Con la carne del alma de gallina
Veinte años de prí­ncipes azules
Que se marchaban antes de llegar
Veinte tangos de Manzi en los baúles
Veinte siglos sin cartas de papá
De González Catán, en colectivo
A la cancha de boca, por laguna
Va soñando, hoy ganamos el partido
La niña de los ojos de la luna
Los muchachos de la 12 más violentos
Cuando la "junan" en la Bombonera
Le piden, a la virgen de los vientos
Que le levante a Paula, la pollera
Veinte años de mitos mal curados
Dibujando dieguitos y mafaldas
Veinte vidas hubiera yo tardado
En contar los lunares de su espalda
Le debo una canción y algunos besos
Que valen más que el oro del Perú
Sus huesos son sobrinos de mis huesos
Sus lágrimas los clavos de mi cruz
De González Catán....
Alguna vez le harán un monunento
Los de la barra brava a mi "bostera"
Y una ermita, a la virgen de los vientos
Que le levanta a Paul, la pollera
De Gonzalez Catán a Tirso de Molina que trají­n
De España a la Argentina, que meneo
Que vaivén, que ajetreo
Que mareo, que ruina
Y por culpa de quien
Del amor de una mina
Y total para qué
Si al final, se rajó con un pibe
Que le prohí­be a mi ex Ir a verme al gran rex Cuando estoy de visita
No sea que Paulita se ponga a llorar
Al oí­r su milonga
No sea que a Paulita le de por bailar
Al compás de la conga
Y vuelva enfermita a González Catán
Y no se reponga
Y se ponga más loca que lo habitual
Bendita pollera
Menuda bandera para una canción
Y que delantera!
Aquel año Boca salió campeón
En la Bombonera
Ninguna bostera se puede quejar
Aunque le sobre razón
Si pinta remeras en el corazón
Y con las caderas
Le toca a Palermo tocar el balón
La Doce se altera
Le toca al gallego Tocar este son
Para una bostera
El año en que Boca salió campeón
En la Bombonera

Letra: Joaquín Sabina.