de

Mundo Austria

El monstruo que secuestró a su hija por 24 años y tuvo 7 hijos con ella

Josef Fritzl mantuvo a Elisabeth encerrada en un sótano de 1984 a 2008. Abusó de ella en al menos 3 mil ocasiones y tuvieron 7 hijos, algunos murieron y otros fueron adoptados por la madre de Elisabeth.

Martes, 28 de Enero de 2020
(993198)

28/01/2020


Luego de tener una infancia difícil, rodeado de carencias, el austriaco Josef Fritzl se casó y tuvo dos hijos y cinco hijas. Una de ellas, Elisabeth, comenzó a ser abusada por su padre desde los 11 años, pero eso solo sería el comienzo de las atrocidades que convirtieron a este hombre en uno de los más grandes monstruos que el mundo haya conocido.

Elisabeth fue la cuarta hija de Fritzl con su esposa Rosemary, con quien vivía en un hostal. Cuando tuvo edad suficiente para cuidarse a sí misma, huyó a Viena al hogar de un amigo, pero la Policía la encontró y la devolvieron al infierno en el que vivía.

El secuestro


El 29 de agosto de 1984, Fritzl pidió a Elisabeth que lo ayudara a llevar una puerta al sótano del hostal donde vivían, y donde secretamente había construido la habitación en la que la mantendría en cautiverio durante 24 años.

A modo de secuestrador, el hombre puso una toalla con cloroformo en el rostro de su hija, quien poco después quedó inconsciente. Desde ese día, ella nunca volvió a salir de su cuarto. Su padre la mantuvo encadenada a una pared y solo la liberaba para violarla.

Antes de secuestrarla, Fritzl se encargó de difundir el rumor de que la joven se drogaba y bebía alcohol, por lo que luego de su primera fuga era normal si volvía a desaparecer. La madre de Elisabeth presentó una denuncia por su desaparición, pero poco después la familia recibió una carta supuestamente escrita por Elisabeth pidiendo que no la buscaran.

“Queridos mamá y papá. He decidido mudarme para ser independiente. Estoy con gente que me quiere y estoy a salvo. Por favor no se preocupen ni vengan a buscarme”, decía el mensaje. Su padre prohibió a la familia e inquilinos visitar el sótano, alegando una falla eléctrica que los mataría.

Siete hijos


Elisabeth tuvo siete hijos con su padre. Uno murió poco después de nacer, y Fritzl lo cremó en la caldera del hostal y varios fueron abandonados afuera de la casa de la familia para que la madre de Elisabeth, Rosemary, cuidara de ellos, junto con cartas supuestamente escritas por Elisabeth diciendo que no podía hacerse cargo de ellos.

Diez años después, el sótano se había convertido en el hogar de Elisabeth, y en él tenía televisión, agua, luz y alimentos que su padre bajaba a dejarle todos los días sin que nadie sospechara nada.

LLegó el 2008, habían pasado 24 años cuando la hija mayor de Josef y Elisabeth, que ya tenía 19 años, sufrió problemas estomacales que de pronto la hicieron caer inconsciente. Tras rogarle a su padre para llevarla al hospital, este accedió. Le dijo a los médicos que se encontró a la adolescente en ese estado por la calle.

El médico que revisó a Kirsten comenzó a tener dudas sobre las condiciones en las que vivía la joven, y dio aviso a la policía. Se reabrió la investigación sobre la desaparición de Elisabeth. Desesperado, Fritzl sacó a su hija y la llevó al hospital, donde ella se negó a hablar hasta que le aseguraran que no volvería a ver a su padre.

El 28 de abril del 2008, Josef Fritzl fue arrestado por cargos de asesinato, violación, incesto, coacción y esclavización. Reconoció todas sus acusaciones y actualmente enfrenta una cadena perpetua.


Fuente: La Verdad