Independiente venció 4-2 a Sportivo Atenas de Río Cuarto en Florencio Varela. Facundo Valdéz fue la figura con un gol y dos asistencias.
Independiente cumplió con la lógica, aunque dejó una imagen ambigua en el tramo final. En el estadio Norberto Tomaghello, el equipo de Gustavo Quinteros derrotó 4 a 2 a Sportivo Atenas de Río Cuarto y se clasificó a los 16avos de final de la Copa Argentina 2026.
Como suele ocurrir en este tipo de cruces, el conjunto de Primera asumió el peso de la obligación desde el inicio. Tras algunos minutos de estudio y aproximaciones sin profundidad, el Rojo encontró la llave del partido en la jerarquía individual y en la frescura de sus juveniles.
Facundo Valdéz fue el gran protagonista de la primera mitad. El joven delantero abrió el marcador con una definición potente tras enganchar hacia el centro, y luego participó en la gestación de los otros dos goles. Primero asistió a Ignacio Pussetto y más tarde dejó de cara al gol a Luciano Cabral, en una ráfaga que prácticamente sentenció la historia antes del descanso.
En el complemento, Independiente bajó el ritmo. Con la ventaja asegurada, optó por administrar energías, controlar la pelota y dosificar esfuerzos pensando en lo que viene. Aun así, hubo lugar para más: Felipe Tempone, en su debut, convirtió en su primera intervención tras una buena acción de Matías Abaldo y estiró la diferencia.
Inesperada reacción
El encuentro parecía resuelto sin sobresaltos, incluso después de un penal sancionado por Fernando Espinoza a cinco minutos del cierre que Santiago Montiel no pudo capitalizar por una gran respuesta de Matías Soria. Sin embargo, el desenlace trajo una inesperada reacción de Atenas.

En una ráfaga final, el conjunto cordobés descontó dos veces: primero con un tiro libre de Facundo Quiroga y luego con un remate desde afuera de Marcos Rivadero. Así, el 4-0 parcial se transformó en un 4-2 que dejó algunas dudas en el cierre.
Más allá de ese tramo final, Independiente hizo lo necesario para avanzar de ronda y evitó sorpresas. Con una primera mitad contundente y la aparición de sus jóvenes, el equipo de Quinteros dio el paso esperado en la Copa Argentina.