Racing Club recuperó la memoria en el momento justo. Con un solitario gol de cabeza de Tomás Conechny, la Academia superó 1-0 a Belgrano en San Luis y selló su pasaje a los cuartos de final de la Copa Argentina, dejando atrás una seguidilla de resultados adversos que habían golpeado la confianza del plantel.
El conjunto dirigido por Vojvoda llegaba al compromiso con la urgencia de cambiar la cara tras cuatro presentaciones sin victorias, incluyendo tres caídas al hilo en el torneo local. La presión era alta, pero el equipo supo capitalizar su momento de lucidez inicial para manejar los hilos del encuentro ante un Pirata que nunca bajó los brazos.
La llave se destrabó apenas a los cuatro minutos de juego: una recuperación clave de Lodico permitió que Maravilla Martínez desbordara por izquierda y enviara un centro preciso que Conechny conectó de cabeza al primer palo. A partir de allí, el trámite se volvió disputado. Si bien Racing pudo ampliar la ventaja con un remate de Ortegoza que se estrelló en el poste, el cierre fue dramático: el VAR intervino para anular un agónico empate de Uvita Fernández por una posición adelantada, desatando el alivio definitivo en el banco académico.
Con este triunfo, el equipo de Avellaneda logra un envión anímico fundamental para encarar lo que resta del semestre. Ahora, Racing aguarda con expectativa el desenlace del cruce entre Vélez y Boca, sabiendo que su próximo rival en la búsqueda por el título saldrá de ese plato fuerte del fútbol argentino.
La Academia vuelve a casa con el objetivo cumplido y la tranquilidad de haber recuperado la solidez defensiva, respaldada por una actuación sobria de Cambeses bajo los tres palos. El camino en la Copa Argentina sigue abierto y el sueño de levantar el trofeo se mantiene intacto.
Fuente: Diario Popular