Una jornada que debía ser deportiva terminó en escándalo en la cancha de calle Urquiza, conocida como "La Coqueta".
En el marco de la 4º fecha del Torneo Clausura, el Atlético San Luis y Deportivo Argentino igualaban 2 a 2 cuando el árbitro principal decidió suspender el partido. La determinación se tomó a raíz de una agresión sufrida por la juez asistente, provocada por la parcialidad visitante.
Ante la repercusión de los hechos, el Club Atlético San Luis publicó un comunicado oficial donde repudia la violencia y aclara su postura.
La institución enfatizó que la decisión de suspender el cotejo fue exclusiva de la autoridad arbitral y no de los jugadores locales. Asimismo, el club hizo hincapié en la gravedad de la agresión hacia la mujer que cumplía su función, señalando que este tipo de hechos no deben minimizarse.
Finalmente, desde San Luis reclamaron transparencia y la aplicación de criterios uniformes para todas las instituciones, recordando que ellos mismos sufrieron sanciones similares hace apenas una semana.
Comunicado oficial del Club Atlético San Luis:
"Desde el Club Atlético San Luis consideramos necesario aclarar lo ocurrido durante el encuentro frente a Deportivo Argentino. San Luis repudia cualquier acto de violencia y entiende que los hechos deben investigarse y sancionarse cuando corresponda. Durante el partido, fue la propia línea arbitral quien informó sobre el lanzamiento de piedras desde el sector de la parcialidad de Deportivo Argentino. Nuestra institución se limitó a tomar conocimiento y actuar dentro de lo correspondiente. Rechazamos enfáticamente que San Luis haya decidido no continuar jugando. Ni los jugadores ni nuestra institución determinaron la suspensión: esa decisión corresponde a la autoridad arbitral, tal como ocurrió recientemente frente a Huracán ante una situación similar. También rechazamos que se intente relacionar lo sucedido con cuestiones personales y privadas ajenas al encuentro, utilizándolas para cuestionar una decisión arbitral o insinuar parcialidad.
Del mismo modo, no debe minimizarse la agresión ni el menosprecio hacia una mujer que cumplía su función dentro del campo de juego. La situación merece respeto y consideración, más aún cuando personas vinculadas a la institución se encontraban presentes y pudieron observar sin que fuera detenida oportunamente. No corresponde a San Luis determinar responsabilidades individuales, pero sí creemos que todas las instituciones deben prevenir, detener y repudiar la violencia. Cabe recordar que hace apenas una semana San Luis atravesó una situación similar, que terminó con suspensión, multa económica y pérdida de puntos para nuestra institución.
No pedimos privilegios ni sanciones injustas. Pedimos igualdad de criterios, transparencia y que los hechos sean evaluados de la misma manera para todos. San Luis seguirá defendiendo a su institución, con respeto, pero también con firmeza. Los hechos deben investigarse. La responsabilidad debe determinarse. Y el criterio debe ser igual para todos".
Fuente: El grito sagrado.