Bajo una intensa lluvia en el Bajo Flores, Boca Juniors se impuso 2 a 0 ante San Lorenzo en un clásico caliente por la décima fecha del Torneo Clausura. El equipo de Rodolfo Arruabarrena supo capitalizar la superioridad numérica tras la expulsión de Manuel Insaurralde en el primer tiempo, sentenciando el encuentro en el complemento gracias a las definiciones de Leandro Lozano y Miguel Merentiel.
El desarrollo del partido estuvo marcado por el condicionante de la tarjeta roja que recibió Insaurralde a los 31 minutos de la etapa inicial, tras una infracción desmedida sobre Ascacíbar. Si bien el Xeneize había mostrado intenciones ofensivas desde el arranque, le costó quebrar la resistencia de José Devecchi hasta que, a los 12 del segundo tiempo, Lozano rompió el cero con un zurdazo preciso. Poco después, a los 27, una maniobra individual brillante de Lautaro Blanco permitió que Merentiel empujara el balón a la red, sellando el 2-0 definitivo.
Con este resultado, el conjunto de la Ribera estiró su invicto a 14 partidos y se acomodó en el quinto puesto de la Zona A con 17 unidades, manteniéndose a cinco de Instituto. Por el lado del Ciclón, la derrota golpeó el inicio del nuevo ciclo de Rubén Darío Insúa, dejando al equipo en el décimo lugar de la tabla y fuera de la zona de clasificación a los playoffs.
El presente de Boca es prometedor, aunque la institución sigue atenta a las novedades extrafutbolísticas, aguardando el fallo de la AFA por la supuesta irregularidad en la planilla presentada ante Vélez por la Copa Argentina. Mientras tanto, el equipo se consolida como un serio candidato en el torneo local, demostrando solidez defensiva y contundencia en los metros finales.
El clásico dejó claro que Boca atraviesa un momento de madurez futbolística, mientras que San Lorenzo deberá trabajar intensamente para enderezar el rumbo en un torneo que no le da respiro. El Xeneize sigue firme, sumando puntos vitales y consolidando su idea de juego bajo el mando del Vasco.