de

Malargüe

Detectaron movimientos sísmicos en los complejos volcánicos Planchón Peteroa y Laguna del Maule

Jueves, 9 de Abril de 2026

El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), informó que continúa vigente el nivel de alerta técnica Amarilla para los complejos volcánicos Planchón-Peteroa y Laguna del Maule, tras el análisis de la actividad registrada durante la segunda quincena de marzo de 2026.

En el caso del Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, el monitoreo indicó que la actividad sísmica asociada al fracturamiento de rocas dentro del sistema volcánico se mantuvo en valores similares al periodo anterior. El evento de mayor energía alcanzó una magnitud local de 2,3 y se ubicó a unos 2 kilómetros del edificio volcánico, a una profundidad cercana a los 6 kilómetros.

Además, se registró actividad vinculada al movimiento interno de fluidos volcánicos, con un leve aumento de eventos de largo período y una disminución de señales tipo tremor. Los análisis muestran que la energía del tremor continuo mantiene una tendencia descendente, acercándose lentamente a los niveles normales de actividad.

Durante el periodo evaluado se observaron columnas de desgasificación de baja altura y color blanquecino, sin registros de incandescencia nocturna ni emisión de ceniza volcánica. Tampoco se detectaron anomalías significativas de dióxido de azufre en imágenes satelitales ni deformaciones del terreno asociadas a actividad eruptiva. En conjunto, los especialistas señalaron que persisten procesos internos controlados por la interacción de fluidos volcánicos e hidrotermales, aunque con menor expresión superficial que en etapas anteriores.

Por su parte, el Complejo Volcánico Laguna del Maule tampoco presentó cambios sustanciales en su comportamiento. La actividad sísmica volcano-tectónica mantuvo niveles similares a los registrados previamente, con un evento máximo de magnitud 2,9 localizado a casi 5 kilómetros al sur-sureste del centro de la laguna.

Los estudios detectaron además actividad asociada al movimiento de fluidos y un evento híbrido -relacionado tanto con fracturamiento de roca como con dinámica interna-, mientras que las imágenes satelitales no evidenciaron anomalías térmicas ni actividad superficial visible.

No obstante, continúa registrándose el proceso de deformación o inflación del terreno, fenómeno que se mantiene en tasas elevadas respecto de los valores históricos y que confirma que el sistema volcánico permanece por encima de sus niveles de base.

Desde SEGEMAR indicaron que el nivel de alerta Amarilla implica cambios en el comportamiento habitual del volcán y la posibilidad de nuevos pulsos de emisión de material fino, especialmente en zonas cercanas a los cráteres activos y dependiendo de las condiciones del viento.

Las autoridades recomendaron mantenerse informados a través de canales oficiales, evitar acercarse a sectores próximos a los cráteres o zonas de desgasificación y revisar los planes de contingencia en localidades cercanas. El monitoreo continuará de manera permanente en coordinación con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile y los organismos de protección civil.