Este sábado 15 de agosto, la comunidad boliviana en Malargüe celebrará con fervor a su patrona, la Virgen de Copacabana, en una jornada que promete unir la fe católica con la riqueza de las tradiciones andinas. Los festejos centrales tendrán lugar en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, donde se espera una masiva concurrencia de fieles y vecinos que se acercarán para participar de la misa, la procesión y las muestras culturales que caracterizan a esta fecha tan especial.
La festividad es un pilar fundamental para las familias bolivianas radicadas en el departamento, quienes desde hace años trabajan para mantener viva su identidad cultural. Según relató David Guzmán, uno de los referentes de la organización, esta celebración no es solo un acto religioso, sino un legado que se transmite de generación en generación. Desde 2013, la modalidad de los "pasantes" -grupos familiares que asumen la responsabilidad y los costos de la organización- ha permitido que la fiesta crezca y se consolide como un evento ineludible en el calendario local.
El cronograma oficial comenzará a las 17:00 con la Santa Misa. Posteriormente, la imagen de la Virgen saldrá en procesión por las calles Uriburu, Torres y la avenida San Martín hasta llegar al sector del reloj. El colorido estará garantizado por la participación de los Caporales Richary Jacta, provenientes de Ugarteche, quienes acompañarán el recorrido con danzas tradicionales. Cabe destacar que, debido a las condiciones climáticas de la zona, la celebración se realiza en agosto, desvinculándose de la fecha original de la independencia boliviana pero manteniendo intacto su sentido de pertenencia.
La importancia de este evento ha trascendido el ámbito comunitario, motivando la presentación de un proyecto ante el Concejo Deliberante para declarar la festividad de interés departamental. Guzmán enfatizó que este reconocimiento institucional busca validar el aporte social y cultural que la comunidad boliviana realiza en Malargüe, integrando sus danzas como el caporal, la saya y el huayño en el tejido social malargüino, tal como lo hacen los locales con sus propias tradiciones.
Para quienes deseen participar, las actividades comenzaron con un triduo de misas los días 12, 13 y 14 de agosto a las 18:00. Este año, la responsabilidad de la organización recae en las familias Acevedo y Riquelme, quienes invitan a toda la comunidad a sumarse a esta expresión de devoción y cultura que, año tras año, fortalece los lazos entre los pueblos.
Con información de Ser y Hacer de Malargüe