El alcalde de la comuna chilena de San Clemente, Juan Rojas Vergara, volvió a poner sobre la mesa la necesidad urgente de garantizar la operatividad del Paso Pehuenche durante los 365 días del año. El pedido cobra fuerza tras el histórico y prolongado cierre del corredor Los Libertadores, que dejó aislada la conexión principal entre ambos países durante casi un mes.
La problemática no es nueva, pero la reciente crisis climática dejó en evidencia la fragilidad de la conectividad cordillerana. Históricamente, Los Libertadores ha sido la vía predilecta para el transporte de carga y el flujo turístico, pero su vulnerabilidad ante las tormentas de nieve ha demostrado que el sistema binacional necesita alternativas robustas y confiables para evitar el aislamiento prolongado.
El dato que alarma a las autoridades es el récord registrado en las últimas semanas: el paso principal permaneció cerrado durante 29 días consecutivos debido a temporales extremos, con ráfagas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora y temperaturas bajo cero que imposibilitaron el tránsito. Recién en la jornada de hoy, las autoridades lograron rehabilitar el cruce, tras semanas de parálisis comercial y logística.
Desde la perspectiva de Rojas Vergara, el Pehuenche no debe ser visto únicamente como un paso secundario o estacional, sino como un corredor estratégico fundamental. La propuesta central apunta a realizar las inversiones necesarias en equipamiento y logística de despeje para que la ruta que une la Región del Maule con Malargüe funcione como una alternativa segura y permanente frente a las contingencias climáticas.
De esta manera, el jefe comunal busca consolidar una agenda institucional que trascienda la coyuntura. El objetivo final es transformar al Pehuenche en un eje de integración binacional capaz de sostener el intercambio comercial y turístico, blindando a la región contra los efectos de los inviernos crudos en la alta montaña.