La Provincia puso en marcha el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental para un ambicioso proyecto de la firma Quintana E&P Argentina SRL en el yacimiento Cañadón Amarillo, ubicado en el departamento de Malargüe. La medida, oficializada a través de la Resolución 248, marca el inicio del camino administrativo necesario para la construcción de locaciones, caminos de acceso y la perforación de dos pozos hidrocarburíferos junto a un pozo monitor de agua, aunque las autoridades aclararon que esta instancia no constituye, bajo ningún concepto, una autorización para el inicio de las obras.
Este procedimiento responde a la presentación formal realizada por la operadora para las áreas Cañadón Amarillo y CN VIIA. Históricamente, este tipo de emprendimientos en el sur mendocino requieren un estricto control técnico debido a la complejidad de las operaciones, que incluyen técnicas de estimulación hidráulica. Por ello, la normativa vigente exige que el proyecto atraviese diversas etapas de fiscalización antes de obtener la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) definitiva.
El expediente técnico es exhaustivo: la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo ha sido designada para realizar un relevamiento de campo, mientras que organismos como el Departamento General de Irrigación, la Municipalidad de Malargüe y las direcciones de Patrimonio Cultural y Biodiversidad deberán emitir sus dictámenes. Además, la empresa está obligada a presentar seguros ambientales, acreditar el uso del agua y detallar el uso de trazadores químicos o radiactivos, sumado a un protocolo estricto de supervisión paleontológica en las zonas de excavación.
Para el sector energético de Malargüe, este avance representa una señal de reactivación en la zona, con expectativas puestas en la generación de empleo y el fortalecimiento de los servicios asociados a la industria petrolera. No obstante, el proyecto se mantiene bajo la lupa de los organismos de control, que deberán garantizar que el desarrollo extractivo sea compatible con la preservación del entorno y la seguridad hídrica de la región.
En conclusión, el proyecto de Quintana E&P se encuentra ahora en una etapa de análisis técnico profundo. La comunidad malargüina sigue de cerca el proceso, aguardando que las instancias de evaluación aseguren el cumplimiento de los estándares ambientales antes de que cualquier maquinaria comience a operar en el terreno.
Fuente: Ser y Hacer de Malargüe