Consumir carne de cerdo forma parte de la tradición gastronómica argentina, aunque detrás de un plato mal cocido puede esconderse un peligro poco visible. La triquinosis no es un problema nuevo, pero sigue siendo una amenaza real. Prevenirla depende de pequeños gestos: cocinar bien la carne, comprar sólo en lugares habilitados y exigir controles sanitarios.
Esta enfermedad parasitaria, causada por la Trichinella spiralis, sigue registrando casos cada año a pesar de que prevenirla resulta sorprendentemente sencillo.
El problema suele originarse en la cría y la faena familiar de cerdos o en la elaboración casera de chacinados y embutidos -como salames, jamones y longanizas- sin control sanitario. También puede transmitirse por consumir carne de jabalí u otros animales salvajes infectados.
¿Cómo llega la enfermedad al plato?
El cerdo contrae el parásito al ser alimentado en basurales o con desperdicios contaminados, donde proliferan roedores. Si esa carne infectada se consume cruda, mal cocida o sólo salada o ahumada (procedimientos que no matan al parásito), las larvas pasan al organismo humano para alojarse en los músculos.
Por eso, la regla de oro es simple pero clave: cocinar completamente la carne hasta que deje de estar rosada y se torne gris o blanca.
Qué debemos exigir como consumidores
Síntomas que alertan
Tras ingerir carne infectada, los síntomas pueden aparecer entre los ocho y los 15 días:
Un diagnóstico precoz permite aliviar los síntomas, aunque no existe un tratamiento que elimine las larvas una vez que invaden los músculos. Los quistes pueden permanecer durante años y generar dolores crónicos.
Responsabilidad en los criaderos
En el campo, la prevención también implica buenas prácticas:
En síntesis, la triquinosis no es un problema nuevo, pero sigue siendo una amenaza real. Prevenirla depende de pequeños gestos: cocinar bien la carne, comprar únicamente en lugares habilitados y exigir controles sanitarios.
Un consumo responsable no sólo cuida la salud propia, sino que también protege a toda la comunidad.