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Mendoza busca reducir drásticamente las cesáreas: ¿cómo será el controvertido plan oficial?

Jueves, 16 de Abril de 2026

El Gobierno de Mendoza implementará a partir de julio un plan destinado a disminuir significativamente la alta tasa de partos por cesárea en el sector privado de la provincia, una medida que ha generado resistencia entre un sector de los obstetras. La iniciativa apunta a un cambio de paradigma en la atención del parto, promoviendo el parto natural como opción prioritaria y reservando la cesárea para casos médicamente justificados.

La principal objeción del Ministerio de Salud provincial reside en la disparidad entre el sector público, donde la tasa de cesáreas ronda el 40%, y el privado, que alcanza un alarmante 80%. Según las autoridades sanitarias, esta diferencia se explica en gran medida por la práctica de que los mismos obstetras que realizaron el seguimiento del embarazo sean quienes decidan la modalidad del parto. El nuevo convenio, firmado con seis importantes centros privados -Hospital Español, Hospital Italiano, Hospital Isabel de Hungría, Clínica de Cuyo, Santa María y Santa Clara-, establece que los partos serán atendidos por el médico de guardia, independientemente de quién haya seguido el embarazo. La intención es que sea el profesional de guardia quien evalúe la necesidad real de una intervención quirúrgica.

Desde el Ministerio de Salud se argumenta que este cambio busca fomentar un "cambio cultural" similar al que se observa en el ámbito público. Se busca priorizar el parto natural, considerando la cesárea como una intervención de excepción, necesaria solo cuando la salud de la madre o el recién nacido lo requieran, o por decisión voluntaria de la paciente ante una indicación médica clara. Las autoridades sanitarias sospechan que la alta programación de cesáreas en clínicas privadas responde a conveniencias horarias y logísticas de los profesionales y las instituciones, una práctica que se pretende erradicar.

Para respaldar el plan, el Gobierno lanzará una campaña de concientización dirigida a las mujeres embarazadas, enfatizando los beneficios del parto natural y los riesgos asociados a las cesáreas, que incluyen hemorragias, lesiones y posibles complicaciones en futuros embarazos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una tasa de cesáreas de entre el 10% y el 15%, un porcentaje muy distante del actual en la salud privada mendocina. La medida también contempla la exigencia a las clínicas de contar con anestesistas disponibles las 24 horas para el equipo de partos, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.

Se anticipa que esta política podría enfrentar judicializaciones por parte de obstetras que consideran vulnerada la relación médico-paciente, así como oposición de pacientes que desean ser asistidas por su profesional de cabecera. El Ministerio de Salud se prepara para defender la iniciativa, argumentando su fundamento en la salud pública y la evidencia científica que avala el parto natural como la opción más segura y beneficiosa cuando las condiciones lo permiten.