Denuncia contra un cura en Mendoza: diez años de relación clandestina y abortos forzados
Martes, 9 de Junio de 2026
Una mujer denunció a un diácono de la Iglesia Católica en Mendoza, asegurando que mantuvo una relación clandestina con él durante una década y que, bajo su influencia, se vio obligada a interrumpir dos embarazos. El caso escaló hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La denunciante sostiene que la relación, iniciada en 2003 bajo un engaño, la llevó a una profunda vulnerabilidad. Descubrió que su pareja, a quien creía un viajante de comercio, era en realidad un hombre casado, padre de familia y un religioso con cargos importantes dentro de la Iglesia local. Tras la revelación, el hombre se desvinculó abruptamente, dejándola a cargo de las consecuencias.
En 2018, la mujer radicó una denuncia ante el Arzobispado de Mendoza, exigiendo una investigación y la apartación del religioso. Sin embargo, el proceso canónico resultó, según su testimonio, opaco y revictimizante. Posteriormente, en la esfera civil, reclamó una indemnización por violencia de género institucional. Un tribunal y una cámara de apelaciones le dieron la razón al Arzobispado, pero un fallo posterior de la Corte mendocina revocó la condena, argumentando que el caso era una "falta disciplinaria interna" y no un ilícito civil.
Tras el revés judicial en Mendoza, la defensa de la mujer presentó una queja ante la Corte Suprema de la Nación, alegando "gravedad institucional" y la vulneración de garantías constitucionales y tratados internacionales. El máximo tribunal del país deberá ahora determinar si la Iglesia debe responder por los daños denunciados por la mujer.