Un proyecto ferroviario de magnitud épica ha sido presentado, prometiendo unir el Océano Atlántico con el Pacífico a través de una infraestructura de vanguardia que conectará la localidad mendocina de Uspallata con la costa chilena de Valparaíso. El Corredor Bioceánico Longotoma, una iniciativa privada con una inversión estimada de USD 9.600 millones, busca redefinir la logística sudamericana y operar bajo el marco del Tratado de Maipú entre Argentina y Chile.
La piedra angular de esta audaz propuesta es la construcción de un impresionante túnel ferroviario de 54 kilómetros, diseñado para sortear la Cordillera de los Andes y ofrecer una conexión segura y permanente entre Argentina y Chile. Esta obra eliminaría las interrupciones invernales que actualmente afectan al Paso Internacional Cristo Redentor, garantizando la circulación de cargas los 365 días del año y posicionándose como una alternativa vital al corredor vial tradicional.
El plan detalla la creación de una red ferroviaria electrificada de 420 kilómetros, culminando en un centro logístico multimodal en Longotoma (Chile) para la transferencia y distribución de mercaderías. Un componente estratégico adicional es un puerto submarino de aguas profundas en La Ligua (Chile), concebido principalmente para la exportación de granos sudamericanos hacia Asia. Los impulsores estiman una reducción de hasta 13 días en los tiempos de transporte y una disminución del 30% al 40% en los costos logísticos, proyectando la movilización de más de 50 millones de toneladas anuales.
Sorprendentemente, el proyecto incorpora plantas de gasificación por plasma para convertir residuos urbanos en energía, que abastecerían al corredor y reducirían la basura. La iniciativa prevé la creación de una entidad binacional para su administración y ejecución, con una hoja de ruta que proyecta la conformación de la estructura en 2026, la construcción entre 2027 y 2031, y la puesta en marcha integral entre 2031 y 2033. El financiamiento será íntegramente privado, proveniente de inversores de Singapur e Inglaterra, con la creación proyectada de más de 79.000 empleos.
Impulsado por las firmas BELER S.A., WES International LLC e International Nusantara Investment PTD. LTD., el Corredor Bioceánico Longotoma se presenta como una oportunidad logística transformadora. Sin embargo, su materialización dependerá de la adhesión gubernamental de Argentina y Chile, la consolidación de la entidad binacional y la obtención de las autorizaciones regulatorias y ambientales, marcando un hito potencial en la infraestructura regional.