El gobernador Alfredo Cornejo confirmó este martes que Mendoza no se sumará a la movida impulsada por el Gobierno nacional para eliminar las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). El mandatario provincial oficializó esta postura durante una reunión en Casa de Gobierno con el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, dejando en claro que el sistema electoral mendocino mantendrá su autonomía frente a las presiones de la Casa Rosada.
La decisión cobra relevancia en un contexto donde el oficialismo nacional, a través de sus principales operadores, intenta convencer a los gobernadores de suprimir las primarias a nivel federal. Mientras que en otras jurisdicciones el debate sobre la eliminación de esta instancia electoral gana terreno, Cornejo blindó el esquema local, despejando dudas sobre posibles cambios en las reglas de juego para los próximos comicios.
Para el oficialismo provincial, la ratificación de las PASO funciona como una válvula de escape necesaria. Dentro de Cambia Mendoza ya hay varios nombres en gateras para la sucesión, como Ulpiano Suarez, Natalio Mema, Tadeo García Zalazar y Andrés Lombardi. Asimismo, el mecanismo garantiza la competencia interna y el ordenamiento de la coalición, incluyendo a figuras como el ministro Luis Petri, quien mantiene ambiciones de cara al 2027 desde su actual alineación política.
Más allá de la cuestión electoral, el encuentro con el diplomático europeo permitió profundizar en la agenda comercial y el desarrollo de la minería. Høeg destacó la sostenibilidad de las políticas mendocinas en el sector extractivo, mientras que Cornejo aprovechó el espacio para enviar un mensaje de tranquilidad sobre el rumbo económico nacional, calificando el presente como una transición necesaria hacia un modelo de mayor previsibilidad y seguridad jurídica para las inversiones.
La visita del embajador concluye este miércoles con la apertura de las jornadas sobre el Acuerdo Interino de Comercio Unión Europea-MERCOSUR. Con este gesto político, Cornejo no solo reafirma su estilo de gestión, sino que asegura que, al menos en Mendoza, la última palabra sobre el sistema electoral seguirá siendo una decisión estrictamente local.