Una joven de 23 años, estudiante de Veterinaria, fue puesta bajo prisión domiciliaria en Maipú, tras ser acusada de someter a su hermana de 14 años a una red de explotación sexual digital. La imputada habría utilizado plataformas como OnlyFans y videollamadas pagas para lucrar con la imagen de la adolescente, quien era expuesta ante adultos a cambio de dinero.
El caso salió a la luz de manera fortuita a través de una grabación familiar, donde se escuchó a la menor confesar que participaba de estos encuentros virtuales bajo la promesa de recibir un teléfono celular. Tras la denuncia radicada por una tía paterna, la víctima ratificó los hechos en Cámara Gesell, detallando que las videollamadas tenían un costo cercano a los 80.000 pesos y que sufría amenazas constantes para evitar que revelara la situación.
La investigación, liderada por el fiscal de Delitos Sexuales Flavio D'Amore, cuenta con pruebas contundentes: el secuestro de dispositivos electrónicos y un informe de una billetera virtual que detalla transferencias recibidas desde distintos puntos del país y el extranjero. La jueza Julieta Espínola desestimó los argumentos de la defensa, que intentó alegar un supuesto consentimiento de la menor, y confirmó la imputación por corrupción de menores agravada por el vínculo.
El futuro judicial de la acusada es complejo, ya que el delito que se le atribuye contempla penas de entre 10 y 15 años de prisión. Mientras la joven cumple el arresto domiciliario, sus abogados buscan revertir la medida, aunque la Justicia ha priorizado la protección de la menor y la rigurosidad de las pruebas periciales sobre los equipos informáticos incautados.
La causa sigue su curso con el análisis de los peritajes tecnológicos, los cuales serán determinantes para establecer la magnitud de la red de explotación. Por el momento, la imputada permanece aislada de sus actividades académicas mientras la Fiscalía continúa recolectando elementos para avanzar hacia el juicio oral.