El Senado de la Nación dio luz verde a la reforma que desmantela el actual esquema de Zona Fría, una medida que impactará de lleno en la economía de unos 400 mil hogares mendocinos. Con una votación de 38 a 8, marcada por la retirada del bloque kirchnerista antes del sufragio, la ley limita el beneficio únicamente a regiones de frío extremo como la Patagonia, la Puna y, en nuestra provincia, exclusivamente al departamento de Malargüe. Los senadores radicales Rodolfo Suarez y Mariana Juri votaron en contra, mientras que Anabel Fernández Sagasti estuvo ausente por licencia de maternidad.
Este cambio revierte la ampliación del régimen sancionada en 2021, la cual, según el oficialismo, había desvirtuado el espíritu original de la ley de 2002. Desde La Libertad Avanza argumentaron que la medida es indispensable para reducir el déficit fiscal y corregir el financiamiento energético, señalando que el esquema anterior, que elevó los recargos en las facturas, terminó subsidiando a sectores que no lo necesitaban.
El impacto en Mendoza será significativo. Según datos de Ecogas, el 69% de los usuarios residenciales locales gozaba actualmente de una rebaja del 30% en sus facturas, mientras que un 39% accedía a un descuento del 50%. Con la quita de este beneficio, que se suma a la compleja situación de los subsidios energéticos focalizados, especialistas advierten que el costo de las boletas de gas podría duplicarse en el corto plazo para gran parte de la población provincial.
Para destrabar la votación, el Gobierno nacional selló un acuerdo con los gobernadores del Norte Grande, prometiendo un nuevo esquema de subsidios eléctricos que compense la pérdida del beneficio en el gas. Este pacto incluye un aumento en los topes de consumo subsidiado durante los meses de verano, buscando aliviar el impacto tarifario en las provincias que sufren temperaturas extremas, aunque la efectividad de este canje para los mendocinos aún genera incertidumbre.
La sanción definitiva llega tras el visto bueno de Diputados el pasado 20 de mayo, donde la votación mendocina estuvo dividida: mientras los legisladores de La Libertad Avanza y parte del radicalismo apoyaron la reversión, el peronismo local se mantuvo en contra. Ahora, resta esperar el impacto real en las próximas facturaciones, que pondrán a prueba la capacidad de pago de miles de familias en toda la provincia.
Fuente: El Sol