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Mendoza

Caso Próvolo: condenaron a 20 años de prisión a la monja Kumiko Kosaka

Viernes, 25 de Setiembre de 2026

El Tribunal Penal Colegiado N°2 de Mendoza dictó una sentencia de 20 años de cárcel para la religiosa Kumiko Kosaka, hallada culpable de participar en los aberrantes abusos sexuales cometidos contra alumnos hipoacúsicos en el Instituto Próvolo de Luján de Cuyo. Pese a la contundencia de la pena, la monja permanecerá en libertad hasta que la sentencia quede firme, aunque los jueces le impusieron la prohibición de salir de la provincia y le retuvieron el pasaporte, además de inhabilitarla por una década para trabajar con menores.

Esta resolución llega tras un largo camino judicial que incluyó un fallo reciente de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, la cual revirtió la absolución que Kosaka había obtenido en 2023. El máximo tribunal provincial determinó que el tribunal anterior había valorado las pruebas de forma fragmentada, ignorando la conexión directa entre el accionar de la religiosa y los delitos perpetrados por el sacerdote Horacio Corbacho, quien ya cumple una condena de 45 años.

Durante las audiencias, el Ministerio Público Fiscal y la querella habían solicitado una pena de 22 años de prisión efectiva, argumentando la gravedad de los hechos en los que Kosaka fue señalada como partícipe y autora de abusos sexuales simples. Si bien el tribunal terminó fijando una pena ligeramente inferior a la requerida, convalidó la responsabilidad penal de la acusada en los hechos que marcaron a fuego a la comunidad educativa del Próvolo desde que salieron a la luz en 2016.

El fallo también trajo definiciones sobre el resto de las imputadas que llegaron a esta instancia junto a la monja japonesa. La Corte ratificó la absolución de las otras ocho mujeres, entre ellas la monja Asunción Martínez y la exrepresentante legal Graciela Pascual, al considerar que no existían pruebas suficientes para acreditar que hubieran omitido denunciar los abusos, cerrando así un capítulo clave del proceso judicial.

Con esta condena, el caso Próvolo suma un nuevo eslabón en la búsqueda de justicia por uno de los escándalos de abuso sexual más oscuros de la historia eclesiástica en el país. Mientras la defensa de Kosaka ya prepara las apelaciones para intentar revertir la decisión, las víctimas y sus familias aguardan que la sentencia adquiera firmeza para que la pena sea de cumplimiento efectivo tras las rejas.

Fuente: El Sol