Un megaoperativo llevado adelante por Gendarmería Nacional permitió desarticular una peligrosa organización delictiva que operaba en nuestra provincia bajo diversas modalidades de fraude, usurpación de identidad y falsificación de documentos. El procedimiento principal culminó con la detención del presunto cabecilla de la banda, quien permanece incomunicado a disposición de la Justicia.
La investigación tuvo su origen a partir de una pista clave hallada en un teléfono celular secuestrado en un expediente judicial previo. Gracias al trabajo minucioso del Grupo de Análisis Judicial de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Mendoza, los efectivos lograron reconstruir el organigrama de la banda, identificando los roles de cada integrante y los domicilios donde operaban.
Durante la mañana del domingo, los uniformados desplegaron seis allanamientos simultáneos en distintos puntos de la provincia. El saldo del operativo incluyó el secuestro de 15 teléfonos celulares, dos notebooks, una CPU, nueve tarjetas bancarias, documentación apócrifa y 10 gramos de marihuana, elementos que ahora serán peritados para profundizar la causa.
Desde la Unidad Fiscal de Mendoza indicaron que, a medida que avance el análisis de los dispositivos electrónicos incautados, podrían surgir nuevas ramificaciones de la organización o la identificación de otros damnificados. La Justicia busca determinar ahora el alcance total de las estafas cometidas por el grupo delictivo.
El detenido, un hombre mayor de edad, se encuentra bajo custodia y a la espera de ser indagado. Por el momento, las autoridades mantienen el hermetismo sobre la identidad del sospechoso mientras continúan las actuaciones de rigor para cerrar la etapa de instrucción.