Con la mira puesta en la temporada de expediciones 2026/2027, el Parque Provincial Aconcagua dio un salto tecnológico clave. Guardaparques supervisaron una serie de vuelos de prueba con drones multisensor, una iniciativa que busca optimizar la vigilancia, el monitoreo del terreno y la capacidad de respuesta ante emergencias en el coloso de América.
Esta experiencia, realizada el pasado 16 de octubre, responde a la necesidad constante de actualizar las herramientas de gestión en un entorno tan hostil como la alta montaña. La Dirección de Áreas Protegidas autorizó la operación en el corredor que une Laguna de Horcones con Confluencia, buscando evaluar cómo la tecnología puede asistir al personal en las tareas de control y logística que se intensifican cada verano.
La prueba estuvo a cargo de la concesionaria Aconcagua Basecamp y la firma especializada AeroSafe Drones Experts, utilizando un equipo DJI Matrice 4T. El vuelo, que cumplió estrictamente con las normativas de la ANAC, permitió capturar imágenes térmicas y de alta resolución de las zonas de campamento y accesos, operando bajo un protocolo de seguridad que excluyó áreas protegidas como la Laguna de Horcones.
Desde la Dirección de Áreas Protegidas, Iván Funes Pinter y Mariana Raviolo subrayaron que la incorporación de estos dispositivos no es solo una mejora técnica, sino una estrategia para anticiparse a los riesgos. La capacidad de detectar fuentes de calor mediante cámaras térmicas o realizar reconocimientos en zonas de difícil acceso sin exponer a los rescatistas representa un avance significativo para la seguridad de los andinistas y del propio cuerpo de guardaparques.
Si bien el uso definitivo de esta tecnología aún está sujeto a evaluaciones finales de los protocolos operativos, la prueba marca un precedente positivo. El objetivo es claro: integrar la innovación a la gestión del Parque para garantizar una temporada más segura y eficiente en el Aconcagua.