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Mundo Miercoles, 11 de Setiembre de 2019

La justificación de la mujer que mató a su hijastro de 8 años en España: ‘Me gritó ‘negra fea‘ y solo quise taparle la boca‘

Pese a la declaración de Ana Julia Quezada, los exámenes forenses concluyeron que primero golpeó al nene y luego lo asfixió al ver que todavía respiraba.

Miercoles, 11 de Setiembre de 2019
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11/09/2019


Se abrió un nuevo capítulo de la investigación por el asesinato de un pequeño de ocho años el 27 de febrero de 2018 conmocionó a España. Se trata del relato de la autora confesa del crimen, la madrastra del nene. En la segunda jornada del juicio que tiene lugar en Almería, su respuesta ante la pregunta de si fue ella quien mató al pequeño fue concisa y clara: "Sí".


Pero Ana Julia Quezada fue más allá. La mujer contó los detalles y las circunstancias que la llevaron a matar con sus propias manos a Gabriel Cruz, hijo de su entonces pareja. En su declaración recalcó entre lágrimas su versión de que el nene jugaba con un hacha y, al decirle que tuviera cuidado, él le dijo que era "fea", no era su madre y que se volviera a su país.

"Entra Gabriel con un hacha en la mano y le digo 'deja el hacha que te puedes hacer daño'. Y empieza a gritarme: 'Tú a mí no me mandas que no eres mi madre. Que eres negra fea, que tienes la nariz fea, que yo no quiero que estés con mi padre, quiero que mi padre se case con mi madre y quiero que te vayas a tu país'. Chillando todo eso y yo simplemente le tapé la boca. Yo no quería hacerle daño al niño. Yo solo quería que se callara. No quería matarlo. No quería quitarle la vida", dijo.

Luego de confesar el crimen, Ana Julia, de 45 años, insistió en que lo hizo de forma involuntaria y que se considera "inocente". "Simplemente le tapé la boca, no quería hacerle daño al niño, quería que se callara".


El pequeño Gabriel fue buscado durante doce días en Níjar, una zona rural de la provincia de Almería. Tras una búsqueda que implicó a miles de persona, la acusada fue detenida con el cadáver del pequeño en el maletero de su automóvil, después de que lo hubiera desenterrado para cambiarlo de lugar.

Detenida, confesó ser la autora del crimen, aunque aseguró que no quiso hacerlo, y en su declaración del martes mantuvo esa versión.

La acusada afirmó ante el tribunal que utilizó las dos manos para asfixiar a Gabriel, aunque no recuerda si ejerció una fuerza "desproporcionada" para callarle, ya que "fueron momentos muy rápidos, estaba muy nerviosa".

"Le tapé la boca y la nariz con la mano, de lo demás no me acuerdo, cuando lo dejé ya no respiraba", añadió. Explicó que después tuvo "mucho miedo", se quedó "paralizada" y "no sabía qué hacer".


En cambio, la acusación aseguró el lunes, durante la primera sesión del juicio, que los exámenes forenses apuntan a que la acusada primero golpeó repetidamente al nene y luego lo asfixió al ver que todavía respiraba.

Quezada, que se encuentra encarcelada de forma preventiva desde su detención, afronta la posibilidad de ser condenada a la pena de prisión permanente revisable, la máxima condena que contempla la ley española, prevista para asesinatos especialmente graves.

Un jurado de siete mujeres y dos hombres será el que dirima si cometió un asesinato o un homicidio accidental.

Ana Julia Quezada llegó a España en 1995 y se instaló en Burgos, al norte de ese país, junto a una hija. Posteriormente se casó y tuvo otra niña.

La mayor de ellas falleció en 1996 al caer desde una ventana de una vivienda de Burgos, a un patio interior, un caso que se cerró como una muerte accidental. Años más tarde se mudó al sur donde conoció al padre de Gabriel.

Fuente: tn.com.ar