Un viaje familiar en busca de piedras preciosas terminó convirtiéndose en un hito para la paleontología de Wyoming, Estados Unidos. Touren Pope, un niño de 11 años e hijo de una geóloga, se transformó en el protagonista de un descubrimiento asombroso al hallar los restos fósiles de una tortuga que habitó la región hace casi 50 millones de años, en lo que antiguamente fue el lecho del lago Gosiute.
El hallazgo tuvo lugar en tierras públicas gestionadas por la Oficina de Administración de Tierras (BLM). Mientras sus abuelos, Patti y Tom, recolectaban minerales, Touren exploró una zona que captó su atención y detectó piezas que no encajaban con el paisaje habitual. Ante la sospecha de estar frente a algo importante, la familia contactó a Tessa Patterson, madre del niño y geóloga de profesión, quien confirmó de inmediato que se trataba de un ejemplar de valor científico incalculable.
Little Timmy: Un tesoro del pasado
Tras dar aviso a las autoridades, especialistas de la Oficina de Campo de Rock Springs y el experto J.P. Cavigelli del Museo Geológico Tate se trasladaron al sitio para iniciar la excavación. El diagnóstico de los paleontólogos fue contundente: Touren había encontrado un caparazón de tortuga de caparazón blando prácticamente completo. Esta especie, cuyos descendientes aún habitan diversas regiones del mundo, vivió durante el período Eoceno.
Como reconocimiento a su conducta responsable al informar el hallazgo en lugar de intentar extraerlo por su cuenta, la Oficina de Administración de Tierras invitó al niño a participar activamente en las tareas de excavación. Además, le otorgaron el privilegio de nombrar a su descubrimiento, oportunidad que Touren aprovechó para bautizar al ejemplar como "Little Timmy".
Un legado para la historia de Wyoming
Desde la Oficina de Administración de Tierras destacaron que el accionar de la familia Pope es un ejemplo del papel fundamental que cumple la ciudadanía en la protección del patrimonio científico. Al reportar el hallazgo de forma correcta, permitieron que la pieza fuera recuperada con técnicas profesionales, preservando su contexto geológico y asegurando su estudio para las futuras generaciones.
Actualmente, Little Timmy ha sido trasladado al Museo Geológico Tate en la ciudad de Casper. Allí, el ejemplar será sometido a procesos de limpieza y conservación antes de ser exhibido al público de forma permanente, consolidándose como una de las piezas más emblemáticas encontradas por un aficionado en la rica historia paleontológica del estado de Wyoming.