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En medio de las tensiones con Trump, militares de Cuba y Estados Unidos se reunieron en la base de Guantánamo

Los generales Francis Donovan y Roberto Legrá Sotolongo mantuvieron un encuentro sobre seguridad operativa en el centro naval estadounidense. La cita se produjo mientras crece la presión de Washington sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Viernes, 29 de Mayo de 2026

Altos mandos militares de Estados Unidos y Cuba mantuvieron este viernes unainusual reunión en la Bahía de Guantánamo, en medio del creciente deterioro de las relaciones bilaterales y de las recientes amenazas del presidente Donald Trump sobre la posibilidad de avanzar contra el gobierno de la isla.

El encuentro se realizó en el perímetro de la estación naval que Estados Unidos mantiene en el extremo oriental de Cuba. Según informó el Comando Sur de EE.UU. en un comunicado oficial, el jefe de esa estructura militar, el general Francis L. Donovan, se reunió con el jefe del Estado Mayor General cubano, el general Roberto Legrá Sotolongo, para mantener "un breve intercambio sobre asuntos de seguridad operativa".

El mensaje del Comando Sur de EE.UU. señaló que, durante la reunión, ambos generales abordaron cuestiones vinculadas con la seguridad del personal militar y de sus familias, así como temas relacionados con la preparación operativa de la base. Donovan también encabezó una evaluación de la "seguridad perimetral" de la instalación naval.

"La estación naval de la Bahía de Guantánamo constituye un centro operativo y logístico vital que respalda los esfuerzos militares de los Estados Unidos para contrarrestar las amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio", señaló el Comando Sur en la nota difundida tras el encuentro.

La reunión se produjo en un contexto de fuerte tensión política entre Washington y La Habana. En las últimas semanas, Estados Unidos incrementó la presión sobre el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel para impulsar reformas económicas y políticas en Cuba.

El vínculo bilateral se agravó todavía más después de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos de asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de una organización del exilio cubano ocurrido en 1996.

En ese marco, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, llegó a calificar a Castro como un "fugitivo" de la Justicia, aunque evitó brindar detalles sobre eventuales planes para detenerlo.