El magistrado Christopher Cooper resolvió que el presidente no podía rebautizar unilateralmente uno de los centros culturales más emblemáticos de Washington. Además, suspendió el plan de cierre por modificaciones que había impulsado la nueva conducción del organismo.
Un juez federal de Estados Unidos ordenó este viernes que el nombre del presidente Donald Trump sea retirado del histórico John F. Kennedy Center for the Performing Artsy suspendió temporalmente el cierre de la institución cultural por dos años, una medida que había sido anunciada en el marco de un ambicioso proyecto de remodelación.
La decisión fue tomada por el magistrado Christopher Cooper, quien concluyó que las autoridades del centro cultural excedieron las facultades que les otorga la ley al aprobar el cambio de nombre del organismo sin autorización del Congreso estadounidense.
Según el fallo, el Kennedy Center fue creado y nombrado oficialmente por una ley federal en homenaje al expresidente John F. Kennedy, por lo que cualquier modificación de esa denominación debe ser aprobada por el Poder Legislativo.
"El estatuto del Kennedy Center deja absolutamente claro que el centro debe llevar el nombre del presidente Kennedy y no puede tener ninguna otra denominación formal basada únicamente en la decisión de su junta directiva", escribió Cooper en su resolución. "El Congreso le dio su nombre al Kennedy Center y solo el Congreso puede cambiarlo".
La polémica se había desatado a fines de 2025, cuando la junta directiva del centro -integrada mayoritariamente por aliados políticos de Trump luego de una profunda reestructuración impulsada por la Casa Blanca- aprobó rebautizar el complejo cultural como "Donald J. Trump and John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts". La medida generó fuertes cuestionamientos por parte de legisladores demócratas, artistas y organizaciones vinculadas a la preservación histórica.
La demanda que dio origen al fallo fue presentada por la congresista demócrata Joyce Beatty, integrante de la junta del Kennedy Center. Beatty sostuvo que la modificación violaba la legislación federal que regula la institución y desvirtuaba el propósito original del memorial dedicado a Kennedy.