Dos sismos de gran magnitud ocurrieron con apenas 60 segundos de diferencia y provocaron derrumbes, evacuaciones masivas y escenas de pánico en Caracas.
Venezuela vivió una de las jornadas sísmicas más impactantes de las últimas décadas. Dos fuertes terremotos sacudieron al país este miércoles con menos de un minuto de diferencia, al provocar el derrumbe de edificios y viviendas, cortes de energía y evacuaciones masivas en distintas ciudades, especialmente en Caracas.
Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los movimientos tuvieron magnitudes de entre 7,1 y 7,5, de acuerdo con las distintas actualizaciones preliminares difundidas durante la emergencia. Los epicentros se localizaron cerca de Morón, en la costa caribeña venezolana, mientras que las profundidades fueron relativamente bajas: 13 kilómetros para el primer sismo y 10 kilómetros para el segundo.
La escasa profundidad fue uno de los factores que explican por qué los temblores se sintieron con tanta intensidad en superficie y causaron daños estructurales en varias zonas urbanas.
Los especialistas clasifican estos eventos como terremotos tectónicos de gran magnitud y foco superficial. Este tipo de sismos ocurre por la liberación repentina de energía acumulada en fallas geológicas debido al movimiento de las placas tectónicas.
Al registrarse a menos de 15 kilómetros de profundidad, la energía llegó con mayor fuerza a la superficie, al aumentar el potencial destructivo sobre edificios, viviendas e infraestructura.
Además, el hecho de que se produjeran dos terremotos de gran intensidad con apenas un minuto de diferencia convirtió al episodio en un fenómeno poco habitual. Los expertos aún analizan si se trató de un sismo principal seguido inmediatamente por otro evento de gran magnitud o de una secuencia sísmica compleja vinculada a la misma zona de ruptura.
Las escenas más dramáticas se registraron en Caracas. El ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, confirmó el colapso de edificios y viviendas, en especial en el barrio de Altamira, donde se reportaron situaciones que calificó como "alarmantes".
Testigos describieron momentos de desesperación cuando comenzaron a temblar centros comerciales, oficinas y edificios residenciales. En varios sectores se observaron muros derrumbados, grietas estructurales y columnas de polvo levantándose entre los escombros.
Una periodista de la agencia AFP reportó la destrucción total de un edificio de 22 pisos en Altamira, mientras familiares y voluntarios buscaban personas entre los restos de la estructura.
Los organismos sismológicos registraron varias réplicas posteriores, por lo que las autoridades recomendaron a la población permanecer en espacios abiertos y evitar ingresar a estructurasque pudieran haber sufrido daños.
Por su magnitud y por los importantes daños reportados, estos terremotos ya figuran entre los más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo, junto con el terremoto de San Narciso de 1900, de magnitud 7,6, y el sismo de Sucre de 2018, que alcanzó una magnitud de 7,3.
Un evento de estas características no se registraba en el país desde hacía alrededor de 60 años, lo que explica la magnitud del impacto y la preocupación generada entre la población y las autoridades. Los expertos continúan analizando la secuencia sísmica para determinar con precisión cómo se relacionaron ambos movimientos telúricos.
Fuente: TN