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Un hombre enfrenta cargos penales tras la muerte de una niña durante los festejos del 4 de julio en California

Lunes, 6 de Julio de 2026

Un festejo por el Día de la Independencia en la ciudad de Buena Park, California, terminó de la peor manera cuando una nena de ocho años, identificada como Jasmine Nguyen, perdió la vida tras ser alcanzada por proyectiles de pirotecnia ilegal. El responsable del hecho, Earl Decastro, de 47 años, encendió un dispositivo de grado profesional que falló y disparó proyectiles directamente hacia la zona donde la pequeña se encontraba sentada junto a su familia.

El incidente, que ocurrió el pasado 4 de julio, volvió a estar en el centro de la escena judicial tras la reciente acusación formal contra Decastro. El hombre enfrenta cargos por homicidio involuntario, incendio imprudente con resultado de lesiones graves y tenencia ilegal de más de 50 kilos de explosivos peligrosos. Según la investigación, el acusado había adquirido el material a un vendedor sin licencia para realizar un despliegue personal en la vía pública.

De acuerdo con la Oficina del Fiscal del Condado de Orange, el acusado utilizó un «pastel» de pirotecnia de 400 dólares como cierre de su espectáculo. La falla del artefacto provocó que los morteros aéreos impactaran en una mesa donde se almacenaba más pirotecnia sin detonar, generando una reacción en cadena que alcanzó a la menor antes de que pudiera ponerse a resguardo. El incendio resultante requirió la intervención inmediata de los bomberos locales.

La postura de la familia de la víctima contrasta con la dureza del sistema judicial. Haley Nguyen, madre de la nena, manifestó públicamente que considera que lo ocurrido fue un accidente y prefirió no pedir un castigo para el hombre. Sin embargo, el fiscal de distrito, Todd Spitzer, fue tajante al respecto: «No hay nada accidental en comprar y encender fuegos artificiales ilegales. Las acciones tienen consecuencias».

Este caso se convirtió en un llamado a la conciencia en Estados Unidos sobre el peligro que representa la manipulación de explosivos no autorizados. Desde la fiscalía enfatizaron que el trauma causado a la familia y la pérdida de una vida no pueden ser ignorados, buscando que este desenlace sirva como advertencia para que los ciudadanos prioricen la seguridad en las próximas celebraciones nacionales.

Fuente: TN