Tras ser acusado del intento de femicidio de su expareja Nadia Beller, la Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra, de Bolivia, aseguró que avanzará contra Cerimedo.
La Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) alista la imputación formal contra el consultor político Fernando Cerimedo, para quien adelantó que solicitará seis meses de prisión preventiva. El exasesor de Javier Milei está señalado como el autor intelectual del intento de femicidio sufrido por su expareja, Nadia Beller.
Cabe señalar que la abogada recibió cuatro disparos en un ataque perpetrado por sicarios -disfrazados de delivery- el pasado lunes por la noche.
El Ministerio Público fiscal pedirá que el acusado -quien también colaboraba con el presidente boliviano Rodrigo Paz- cumpla la medida cautelar en el centro penitenciario de Palmasola, el penal más grande del país andino.
Actualmente, el estratega de comunicación permanece privado de su libertad en una celda de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC).
Por su parte, Cerimedo se negó a declarar durante la jornada de ayer. Su abogado defensor, Ernesto Giraldes, confirmó que le aconsejó abstenerse de prestar testimonio hasta no conocer en detalle la calificación legal del hecho y la totalidad de los elementos probatorios reunidos en su contra.
En paralelo, Margarita Arce, otra de las abogadas de la defensa, calificó la imputación por tentativa de femicidio como un "show político" y desmintió que el consultor intentara abordar un vuelo a Buenos Aires al momento de ser arrestado.
Asimismo, Arce llevó el foco hacia el terreno político al referirse a la expareja de su representado: "Ella fue masista toda la vida", señaló respecto a su militancia en el MAS, espacio que lidera Evo Morales y rival de Rodrigo Paz. Bajo esa premisa, concluyó que el trasfondo de la acusación busca "desestabilizar al gobierno".
Cabe señalar que, mientras la Fiscalía señala a Cerimedo como autor intelectual de "feminicidio en grado de tentativa", a la par busca a los dos sicarios que perpetraron el ataque contra Beller, disfrazados de delivery.