de

Mundo

Trump abre la importación de carne: busca frenar la suba de precios en EE.UU.


Jueves, 27 de Agosto de 2026
(21004)
El presidente Donald Trump oficializó un decreto que permite el ingreso de 300.000 toneladas adicionales de carne vacuna a Estados Unidos con aranceles reducidos. La medida, que entrará en vigor el 1 de septiembre por un plazo de 90 días, tiene como objetivo principal bajar los precios récord que golpean el bolsillo de los consumidores estadounidenses ante la escasez de oferta interna.

Esta decisión llega en un contexto crítico para el sector ganadero norteamericano, que atraviesa su nivel de rodeo bovino más bajo en los últimos 75 años. La crisis de oferta se vio agravada por factores climáticos como sequías e incendios, sumado a las restricciones sanitarias impuestas en la frontera con México para frenar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo, lo que complicó el flujo habitual de ganado.

El esquema oficial contempla un cupo de 100.000 toneladas mensuales de recortes magros, destinados exclusivamente a la elaboración de carne molida. Según la Casa Blanca, la estrategia busca que estos productos lleguen al mercado con un descuento del 25% respecto a los valores habituales de importación, proyectando un incremento del 10% en la oferta disponible para el consumidor final.

La medida no cayó bien en el sector agropecuario local. La American Farm Bureau Federation ya había manifestado su rechazo formal, advirtiendo que la baja de aranceles podría golpear la rentabilidad de los productores ganaderos nacionales. Por su parte, la administración Trump intenta equilibrar esta apertura con la reapertura gradual de puertos fronterizos, asegurando que el apoyo al productor local sigue siendo una prioridad mientras se intenta recomponer el stock ganadero.

Con esta jugada, el gobierno busca un alivio inmediato en la góndola ante una caída proyectada del 4% en la producción nacional para el próximo año. Mientras tanto, el mercado sigue atento a cómo impactará esta inyección de carne extranjera en la competitividad de los ganaderos estadounidenses y si será suficiente para contener la inflación alimentaria que preocupa a la Casa Blanca.

Fuente: TN