Una verdadera tragedia sacudió al barrio estudiantil de Satya Niketan, en Nueva Delhi, donde un edificio de cinco pisos que funcionaba como residencia universitaria colapsó durante la jornada del domingo. El saldo preliminar de víctimas asciende a siete jóvenes fallecidos, mientras los equipos de rescate trabajaron a contrarreloj entre los escombros para hallar sobrevivientes.
Las primeras hipótesis apuntan a una combinación de factores fatales. Según testigos y fuentes policiales, el inmueble, que contaba con unos cincuenta años de antigüedad, estaba siendo sometido a reparaciones en su sótano. Se estima que las intensas lluvias de los últimos días habrían socavado los cimientos, debilitando una estructura que ya presentaba signos de precariedad, lo que provocó que el edificio se desplomara repentinamente.
La jefa de Gobierno de Delhi, Rekha Gupta, confirmó que doce personas fueron rescatadas de entre los restos de la construcción. De ese total, seis perdieron la vida y otras seis permanecen internadas con pronóstico estable en centros asistenciales de la zona. Las autoridades indicaron que ya se ha removido cerca del 80% de los escombros, centrando ahora los esfuerzos en la zona del sótano, donde aún se realizan tareas de remoción con extrema cautela.
Este hecho ha vuelto a poner bajo la lupa la seguridad de los alojamientos estudiantiles en la capital india. La residencia albergaba a jóvenes provenientes de diversas regiones como Kerala, Haryana y Uttar Pradesh, quienes se vieron afectados por la falta de mantenimiento y la vulnerabilidad de las construcciones antiguas frente a los fenómenos climáticos extremos que azotan la región.
Ante la gravedad de lo sucedido, el Gobierno local ordenó una investigación exhaustiva para determinar las responsabilidades penales del caso. En paralelo, la policía emitió una orden de búsqueda y captura contra el propietario del inmueble, mientras los equipos forenses y de emergencia continúan trabajando en el lugar para cerrar las tareas de búsqueda y brindar respuestas a las familias de las víctimas.
Fuente: La 100