El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) ha dado un giro en su política migratoria mediante un nuevo memorando que endurece el análisis de las solicitudes de ajuste de estatus. Si bien el formulario I-485 sigue vigente, la agencia ahora define este trámite como una vía de carácter "extraordinario", advirtiendo que no debe ser visto como un reemplazo del proceso consular tradicional.
Históricamente, el ajuste de estatus bajo la sección 245 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad era una herramienta habitual para quienes ya residían en el país. Sin embargo, la nueva directiva oficial (PM-602-0199) subraya que este beneficio es una "gracia administrativa" sujeta a la discreción de los funcionarios, quienes ahora tienen instrucciones de ser mucho más rigurosos al evaluar cada expediente.
En la práctica, los oficiales deberán buscar "circunstancias inusuales o sobresalientes" que justifiquen la aprobación. Factores como haber excedido el tiempo de permanencia de una visa o no haber abandonado el país en los plazos previstos jugarán ahora en contra del solicitante. Por el contrario, contar con un empleo estable, estar al día con los impuestos y poseer vínculos comunitarios sólidos serán puntos clave para inclinar la balanza a favor del peticionante.
Desde el ámbito legal, se observa que los solicitantes basados en empleo (como las categorías EB-1A o EB-2 por interés nacional) mantienen una posición más sólida debido a sus aportes profesionales al país. En cambio, los casos familiares o de matrimonio que presenten irregularidades previas en su estatus enfrentarán un escrutinio mucho más complejo. Incluso quienes poseen visas de "doble intención", como la H-1B o L-1, han sido advertidos: mantener el estatus legal ya no garantiza por sí solo la aprobación de la residencia.
En definitiva, aunque no se trata de una nueva ley ni de requisitos formales adicionales, el cambio otorga a los agentes de inmigración un margen de rechazo mucho más amplio. Para quienes tienen trámites en curso, la recomendación es reforzar la documentación que acredite una conducta intachable y una contribución positiva a la sociedad estadounidense, ya que la discrecionalidad será el factor determinante en esta nueva etapa.
Fuente: La Nación