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Tragedia en EEUU: un nene de 5 años murió tras quedar encerrado en un auto durante un bautismo

Viernes, 18 de Setiembre de 2026

Una jornada que debía ser de celebración terminó en una tragedia devastadora en Peoria, Arizona, donde el pequeño Theo Sabo, de 5 años, falleció tras permanecer más de dos horas y media encerrado dentro de un vehículo bajo un calor extremo que superó los 40 °C. El fatal desenlace ocurrió el pasado 13 de septiembre, mientras la familia se encontraba reunida en su domicilio festejando un bautismo con cerca de 50 invitados.

El descuido salió a la luz cuando, en medio de la reunión, los adultos notaron la ausencia del niño y comenzaron a buscarlo. Al encontrarlo dentro del auto, el menor ya se encontraba descompensado y, a pesar de ser trasladado de urgencia a una clínica, los médicos no pudieron salvarle la vida. La investigación judicial posterior reveló un conflicto interno: el padre aseguró haberle pedido a su hijo de 14 años que bajara a Theo del rodado al llegar a casa, versión que el adolescente negó rotundamente ante los investigadores.

El caso ha conmocionado a la comunidad y ha puesto a los padres bajo la lupa de la justicia. Durante la audiencia en el Tribunal Superior del Condado de Maricopa, la madre del niño solicitó entre lágrimas poder reencontrarse con sus otros cuatro hijos, mientras la defensa sostuvo que se trató de un error humano derivado de la confusión propia de un evento concurrido. Por su parte, la fiscalía enfatizó la negligencia de los progenitores al dejar al menor desatendido en condiciones climáticas letales.

La situación legal de la pareja es compleja. El tribunal dictaminó una fianza de 150.000 dólares para cada uno, impuso una restricción de contacto entre ellos y ordenó que cualquier vínculo con sus otros hijos sea supervisado por el Estado. La justicia busca determinar ahora las responsabilidades penales definitivas en una causa que ha generado un fuerte debate sobre la seguridad y el cuidado infantil en situaciones de altas temperaturas.

La próxima audiencia judicial está programada para el 21 de septiembre, fecha en la que se espera avanzar en la reconstrucción de los hechos y definir el futuro procesal de los padres, quienes permanecen bajo estricta vigilancia judicial mientras la familia atraviesa el duelo por la pérdida de Theo.