Un violento episodio sacudió a la ciudad de Caraz, en el norte de Perú, donde la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, Susy Isabel Aponte Polo, fue asesinada a tiros este sábado mientras recorría un mercado local junto a sus simpatizantes. El ataque, que también dejó a otras cinco personas heridas, ocurrió en pleno despliegue proselitista de la agrupación "Socios por Áncash", marcando un hecho de extrema gravedad a pocos días de los comicios regionales del 4 de octubre.
La víctima, conocida popularmente como "La China Polo", tenía 44 años y contaba con una trayectoria marcada por la exposición pública. Apenas el 15 de septiembre, había participado del debate oficial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. Sin embargo, su labor periodística al frente del portal "China Polo Dominical", donde solía ventilar investigaciones sobre corrupción y minería ilegal, la había puesto en el centro de la escena. Días antes del atentado, Aponte había denunciado públicamente haber recibido amenazas de muerte provenientes de centros penitenciarios, advirtiendo sobre un posible ataque en su contra.
Tras el crimen, la Policía Nacional del Perú desplegó un operativo cerrojo que permitió la detención de un hombre de 30 años, de nacionalidad venezolana, quien fue interceptado en la Carretera Central con un arma de fuego en su poder. Mientras la División de Homicidios de Lima se trasladó a la zona para profundizar la investigación, la Fiscalía ordenó el levantamiento del cuerpo y el análisis de las cámaras de seguridad para determinar si existen otros implicados en el hecho.
El asesinato ha despertado fuertes críticas hacia el sistema de seguridad local. La Defensoría del Pueblo cuestionó duramente la ausencia de efectivos policiales en el mercado durante el ataque y denunció la demora en la respuesta ante los llamados de auxilio de los vecinos. Este escenario de inseguridad ha encendido las alarmas en el país, obligando a diversos sectores a exigir mayores garantías de protección para los candidatos que continúan en carrera electoral.
El caso, que ha conmocionado a la opinión pública peruana, se mantiene bajo una estricta investigación para esclarecer el móvil del homicidio. Mientras tanto, organizaciones periodísticas se han sumado al pedido de justicia, subrayando que el asesinato de Aponte no solo es un golpe al proceso democrático regional, sino también un ataque directo a la libertad de prensa y a la labor de investigación sobre los sectores de poder en Áncash.
Fuente: NA