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Justicia en París: condenaron a los asesinos del ex Puma Federico Aramburú

Viernes, 25 de Setiembre de 2026

El Tribunal Penal de París dictó este viernes sentencia contra Loïk Le Priol y Romain Bouvier, los responsables del brutal asesinato del exjugador de Los Pumas, Federico Aramburú. Tras un proceso judicial que mantuvo en vilo a la comunidad deportiva internacional, Le Priol recibió una pena de 26 años de prisión, mientras que Bouvier fue condenado a 19 años tras las rejas por su participación directa en el crimen.

El trágico episodio ocurrió en la madrugada del 19 de marzo de 2022, en el corazón de la capital francesa. Todo comenzó con un altercado menor en el bar "Le Mabillon", ubicado en el Boulevard Saint-Germain, donde Aramburú se encontraba junto a su amigo Shaun Hegarty. Tras ser expulsados del local por los mozos, los agresores, vinculados a grupos de extrema derecha, acecharon al exrugbier en la vía pública para ejecutar una venganza que terminó con la vida del deportista de 42 años.

Durante el juicio, que se extendió desde el 7 hasta el 25 de septiembre de 2026, se presentaron pruebas contundentes, incluyendo videos de seguridad y testimonios clave. Uno de los relatos más impactantes fue el de un empleado del bar, quien aseguró haber escuchado a Le Priol declarar explícitamente sus intenciones antes de cometer el ataque: "Voy a matarlo", recordó el testigo. Según se determinó, ambos sujetos descendieron de un vehículo y dispararon por turnos contra la víctima utilizando la misma arma.

La fiscalía había solicitado penas ligeramente superiores, de 27 y 20 años respectivamente, argumentando la gravedad de la premeditación y la frialdad con la que actuaron los imputados. A pesar de que los acusados intentaron ensayar disculpas durante las audiencias finales, alegando un supuesto deseo de "mejorar", el tribunal consideró probada la responsabilidad de ambos en el homicidio y la tentativa de asesinato, cerrando así un capítulo de dolor para la familia de Aramburú.

Con este veredicto, la Justicia francesa pone un punto final a un caso que conmocionó al mundo del rugby y a la sociedad argentina. La sentencia busca reparar, en la medida de lo posible, la pérdida de una figura querida que se encontraba en París disfrutando del torneo Seis Naciones cuando su vida fue arrebatada por la intolerancia y la violencia.