Más de 7.250 personas lograron ser rescatadas con vida de entre los escombros en Irán tras la devastadora ofensiva militar de 40 días ejecutada por fuerzas de Estados Unidos e Israel. La cifra fue confirmada por Pirhossein Kolivand, titular de la Sociedad de la Media Luna Roja iraní, durante un acto oficial en Teherán donde se presentó nuevo equipamiento técnico para las brigadas de emergencia.
El conflicto, que escaló significativamente el pasado 28 de febrero con ataques coordinados sobre la capital iraní y otras ciudades estratégicas, desencadenó una respuesta inmediata de Teherán mediante el despliegue de misiles y drones contra bases aliadas en la región. Esta escalada también incluyó un endurecimiento del control iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una zona clave para el suministro energético global que permanece bajo máxima tensión.
Según detalló Kolivand, el éxito en las tareas de salvataje fue posible gracias a la modernización sin precedentes de la flota de rescate, que cuenta hoy con el respaldo de más de seis millones de voluntarios en todo el territorio. Sin embargo, el panorama humanitario es desolador: el canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, informó recientemente desde Nueva York que la cifra de fallecidos a causa de la ofensiva supera las 5.000 personas, entre las que se encuentran cientos de mujeres y niños.
Aunque en abril se alcanzó un cese al fuego temporal, la situación en Medio Oriente sigue siendo sumamente inestable. Los intercambios de ataques entre Washington y Teherán han continuado de manera intermitente, manteniendo en vilo a la comunidad internacional ante la posibilidad de una nueva ruptura de las hostilidades a gran escala.
La crisis regional se ve agravada por incidentes recientes en el estrecho de Ormuz, donde buques petroleros fueron blanco de bombardeos, encendiendo las alarmas sobre la seguridad en una de las rutas comerciales más disputadas del planeta. Mientras tanto, las autoridades iraníes insisten en la necesidad de fortalecer su capacidad de respuesta ante lo que denominan una agresión constante contra su soberanía.
Fuente: NA