Una jornada de luto sacude a la ciudad de Peshawar, en Pakistán, luego de que el colapso estructural de un establecimiento educativo dejara un saldo devastador de 35 fallecidos, entre ellos 34 estudiantes y una docente, además de medio centenar de heridos. El siniestro ocurrió en la escuela Al-Khair, situada en el barrio de Dir Colony, cuando los techos de dos aulas cedieron repentinamente mientras se dictaban clases de segundo y tercer grado.
Este tipo de incidentes vuelve a poner en el centro del debate la seguridad edilicia en la región, donde la precariedad de las construcciones ha sido responsable de múltiples tragedias en años anteriores. La escuela, que albergaba a unos 1.200 alumnos desde preescolar hasta quinto grado, contaba con tres pisos, y las primeras hipótesis sugieren un fallo estructural grave al desplomarse un techo sobre otro, aplastando las aulas de los niveles inferiores.
El operativo de rescate fue intenso y contó con la participación de más de 60 rescatistas y 16 ambulancias, logrando extraer a 30 personas con vida de entre los escombros. Según confirmaron las autoridades sanitarias, las víctimas fatales tenían 14 años o menos. Actualmente, seis de los más de 50 heridos permanecen en estado crítico, mientras los equipos de emergencia han dado por finalizada la búsqueda al no quedar más personas atrapadas.
Desde el ámbito político, el primer ministro Shehbaz Sharif y el presidente Asif Ali Zardari expresaron su profundo pesar y enviaron sus condolencias a las familias de las víctimas. En tanto, el gobierno provincial ya ha conformado un comité especial para determinar las responsabilidades del caso y esclarecer por qué la estructura de la institución colapsó de manera tan abrupta.
La comunidad local, profundamente conmovida, colaboró desde el primer minuto en las tareas de remoción de restos, mientras los sobrevivientes y docentes aún intentan procesar el horror vivido. Con la investigación ya en curso, se espera que las autoridades brinden mayores precisiones sobre el estado de habilitación de la escuela y las medidas de seguridad que, evidentemente, fallaron en esta jornada trágica.