Un trágico accidente sacudió a la feligresía de Guayaquil, Ecuador, cuando el padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari perdió la vida al ser impactado por una pesada cruz de madera que se desprendió de la pared mientras oficiaba una ceremonia religiosa. El dramático momento, que ocurrió el pasado sábado en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, quedó registrado por la transmisión en vivo que el templo realizaba a través de Facebook, dejando en shock a los seguidores que presenciaban el oficio de forma virtual.
El hecho se suma a una serie de episodios luctuosos que han golpeado a la comunidad eclesiástica de la región. Cabe recordar que, en marzo pasado, la provincia de Guayas fue escenario de otra tragedia cuando dos sacerdotes, Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui, fallecieron ahogados al intentar salvar a un monaguillo que era arrastrado por el mar durante un retiro espiritual. En aquella oportunidad, el menor logró ser rescatado, pero los religiosos no pudieron salir con vida del fuerte oleaje.
Sánchez Molinari, quien formaba parte de la Congregación del Santísimo Redentor, se encontraba frente al altar mayor cuando la estructura que sostenía la figura de Jesucristo cedió repentinamente y cayó sobre su cabeza. A pesar de la rápida asistencia de los fieles presentes, quienes solicitaron auxilio a los gritos, el párroco fue trasladado a un centro asistencial donde finalmente falleció debido a la gravedad de las lesiones. La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el deceso mediante un comunicado oficial, lamentando la pérdida de quien fuera un pilar fundamental de su comunidad.
TRAGEDIA EN ECUADOR! Un sacerdote murió tras ser golpeado por una enorme cruz que cayó sobre él mientras celebraba una misa. La impactante escena fue presenciada por los feligreses y quedó captada en una transmisión en vivo. https://t.co/9L9kLb5rTz
- Momentos Virales (@momentoviral) October 18, 2026
Lo que más ha estremecido a los fieles es la coincidencia del destino: minutos antes del fatal accidente, el sacerdote había dedicado su homilía a reflexionar sobre la finitud de la vida. "Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir", había expresado ante los presentes, instándolos a valorar el tiempo dedicado a Dios y a los seres queridos. Estas palabras, pronunciadas apenas instantes antes del desprendimiento de la cruz, cobran ahora un sentido premonitorio que ha multiplicado las muestras de dolor en las redes sociales.
Por el momento, las autoridades eclesiásticas y civiles no han brindado precisiones sobre el estado de conservación de la estructura que sostenía el crucifijo ni las causas técnicas que provocaron su caída. Mientras tanto, la Congregación del Santísimo Redentor, fundada en 1732 y dedicada a la evangelización de los sectores más vulnerables, despide a su párroco con profundo pesar, a la espera de que se esclarezcan las circunstancias de este inusual y doloroso accidente.