El operativo de búsqueda en la Laguna del Inca llegó a su fin este miércoles con el hallazgo del cuerpo del andinista que permanecía desaparecido tras la avalancha en la zona de Portillo, Chile. El descubrimiento marca el cierre de una intensa labor de rescate que mantuvo en vilo a las autoridades tras el desprendimiento de nieve ocurrido el pasado fin de semana.
Todo comenzó el sábado cerca de las 14.30, cuando un grupo de siete montañistas fue sorprendido por el alud mientras emprendían el regreso. Los excursionistas habían decidido abortar su ascenso al cerro Los Tres Hermanos debido a las condiciones climáticas. En aquel momento, cuatro personas lograron ser rescatadas con vida, mientras que los equipos de emergencia recuperaron los cuerpos de otros dos integrantes, dejando a un tercero bajo las gélidas aguas de la laguna.
Las tareas de rescate fueron una verdadera carrera contra el tiempo y la naturaleza. Participaron activamente Carabineros, la Armada, Bomberos y especialistas en montaña, quienes debieron desplegar embarcaciones y tecnología submarina. El trabajo fue extremadamente complejo, ya que el riesgo latente de nuevos desprendimientos y las temperaturas bajo cero obligaron a suspender las operaciones en varias ocasiones para proteger la integridad de los rescatistas.
Con la recuperación del último cuerpo, las autoridades chilenas dan por finalizado el despliegue en la zona. Ahora, se espera que la justicia avance con las pericias de rigor para determinar las circunstancias exactas del accidente, mientras los familiares de las víctimas comienzan el proceso de repatriación de los restos.
Este desenlace cierra una de las semanas más trágicas para el andinismo en la cordillera, dejando en evidencia los peligros extremos que enfrentan quienes transitan la alta montaña, incluso cuando se toman precauciones ante el mal tiempo.
Fuente: El Sol