El Gobierno de Perú, encabezado por Keiko Fujimori, oficializó un ambicioso paquete de medidas económicas que asciende a 5.247 millones de dólares con el objetivo de mitigar el impacto del fenómeno climático El Niño. La estrategia, presentada desde el Palacio de Gobierno en Lima, busca blindar la infraestructura nacional y brindar un salvavidas financiero a los sectores más golpeados por la crisis climática.
Esta decisión responde a la necesidad urgente de preparar al país ante las proyecciones meteorológicas que anticipan lluvias torrenciales en la costa norte y sequías severas en el sur. Históricamente, estos eventos han devastado viviendas, rutas y la producción agrícola, obligando al Estado a intervenir para evitar un colapso en la economía interna y proteger a las familias de menores recursos.
El desglose de los 18.000 millones de soles contempla una inversión masiva de 3.790 millones de dólares en infraestructura, mientras que otros 728 millones se destinarán a bonos directos para familias vulnerables. Además, el plan incluye 583 millones para mantenimiento de obras públicas generadoras de empleo y 145 millones en subsidios a combustibles. Para financiar este despliegue, el Ejecutivo elevará temporalmente el déficit fiscal al 2,4% del PBI, respaldado por la estabilidad macroeconómica del país.
Desde la cartera de Economía, el ministro Elmer Cuba detalló que el plan no solo se enfoca en la emergencia, sino también en la reactivación. Se pondrán en marcha programas de vivienda popular, se acelerarán más de 250 obras públicas que ya superan el 50% de avance y se brindará asistencia financiera a las micro y pequeñas empresas mediante el aplazamiento de impuestos y créditos garantizados por el Fondo Crecer.
Con este paquete de medidas, el Gobierno peruano apuesta a una recuperación sostenida hacia 2027, combinando la asistencia social con una fuerte inyección de capital en obra pública para sostener el empleo y la estabilidad frente a la incertidumbre climática que acecha a la región.
Fuente: NA