Un violento episodio sacudió a una escuela internacional en Kuching, Malasia, cuando un estudiante de 16 años irrumpió en un aula y atacó a su docente, registrando toda la secuencia a través de una transmisión en vivo por redes sociales. El agresor, que además portaba elementos explosivos, fue reducido por las autoridades escolares tras herir a la mujer en una de sus manos.
El ataque ocurrió este jueves a primera hora de la mañana, cerca de las 8:00, en un establecimiento educativo de la capital del estado de Sarawak. Según trascendió, el conflicto se habría originado cuando la docente intentó incautar un objeto cortante que el joven manipulaba dentro del aula. Previo al ataque, el menor se grabó a sí mismo en un baño, para luego dirigirse al salón de clases al grito de "esto es lo que merecen", momento en el que el registro audiovisual se interrumpió abruptamente entre gritos de los presentes.
Tras el llamado de emergencia, la policía local intervino en el lugar y confirmó que, si bien el joven portaba petardos, la docente solo sufrió un corte superficial en la mano, siendo trasladada a un centro asistencial para recibir curaciones. Aunque las autoridades policiales se mostraron cautas sobre el uso del hacha mencionada en redes sociales, el hallazgo de esta herramienta junto a la mochila del alumno es una de las piezas clave en la investigación que se lleva adelante.
Actualmente, el adolescente se encuentra bajo custodia policial y fue derivado al pabellón psiquiátrico del Hospital General de Sarawak para una evaluación integral. Mientras se intenta determinar el trasfondo psicológico y los motivos que desencadenaron este accionar, la institución educativa decidió suspender sus actividades de manera temporal y solicitó a las familias retirar a los estudiantes como medida de seguridad preventiva.
El caso ha generado un fuerte impacto en la comunidad educativa malaya, reabriendo el debate sobre la seguridad en las escuelas y el uso desmedido de las plataformas digitales para la difusión de actos violentos. La investigación continúa abierta bajo la carátula de lesiones y tenencia de explosivos, a la espera de nuevos informes periciales.