En un giro inesperado que sacude la estabilidad institucional de Paraguay, el presidente Santiago Peña anunció que no dejará su cargo y se someterá al proceso de juicio político en el Senado. Tras haber presentado su dimisión horas antes, el mandatario cambió de postura y aseguró que defenderá su gestión ante los legisladores, buscando despejar las dudas sobre su responsabilidad en la crisis financiera que atraviesa el país.
El origen de este terremoto político es el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera cuyo desplome dejó a cerca de tres millones de ahorristas sin acceso a su dinero. La situación generó un clima de indignación social y presión política que derivó en un pedido de juicio político contra el jefe de Estado, quien ahora intenta contener el descontento prometiendo transparencia y colaboración total con la Justicia para esclarecer las irregularidades del banco.
La crisis no solo afecta a Paraguay, sino que tiene ramificaciones internacionales: el cierre de la entidad impacta directamente a unos 950 trabajadores en Argentina y ha afectado a figuras públicas, como la conductora Dallys Ferreira, quien confirmó que tenía sus ahorros en la institución. Mientras tanto, en el Congreso paraguayo, la jornada estuvo marcada por el caos, luego de que una sesión conjunta para tratar la renuncia de Peña se levantara por falta de quorum, dejando el futuro del presidente en un limbo legal.
Desde su entorno, Peña insiste en que su prioridad es garantizar que los ahorristas recuperen su capital, argumentando que el debate sobre su continuidad no debe frenar las soluciones económicas para las familias damnificadas. Sin embargo, la oposición mantiene una postura firme y el Senado se prepara para una sesión extraordinaria que será decisiva para determinar si el mandatario logra mantenerse en el poder o si el proceso culminará en su destitución.
Por ahora, Santiago Peña permanece al frente del Ejecutivo, aunque su posición es sumamente frágil. El presidente cerró su mensaje con un llamado a la calma, instando a la ciudadanía a mantener la paz social mientras se define el desenlace de esta crisis que mantiene en alerta a todo el arco político regional.