El papa León XIV aterrizó este viernes en Montevideo para dar comienzo a su gira por Sudamérica, siendo recibido por el presidente Yamandú Orsi en una jornada marcada por un mensaje contundente: el desarrollo de las naciones debe medirse por el bienestar de su gente y no solo por indicadores económicos. Ante una multitud en la Plaza Independencia, el pontífice enfatizó que la dignidad humana es un valor intrínseco que no admite escalas de productividad.
Esta visita marca el primer tramo de un periplo de 12 días que llevará al líder de la Iglesia católica a recorrer Uruguay, Argentina y Perú. El arribo, concretado a las 16.30 en el Aeropuerto de Carrasco, fue el preámbulo de una agenda cargada de simbolismo, donde el Papa no solo buscó estrechar lazos con el gobierno uruguayo, sino también preparar el terreno para lo que será su esperado desembarco en suelo argentino el próximo 8 de noviembre.
La ceremonia oficial contó con la presencia de autoridades de diversos sectores políticos, reflejando el clima de diálogo que el presidente Orsi destacó en su discurso de bienvenida. Tras los honores militares y el saludo protocolar, el mandatario y el Papa mantuvieron un encuentro privado en el Edificio José Artigas, donde abordaron la estabilidad regional y la importancia de la paz en América Latina, región que el presidente calificó como una zona libre de conflictos bélicos entre Estados.
En su alocución, León XIV rescató el legado de su antecesor, Francisco, subrayando la urgencia de adoptar una mirada intergeneracional sobre el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales. El pontífice insistió en que las políticas públicas actuales deben contemplar las necesidades de quienes habitarán el planeta en el futuro, una visión que busca integrar la responsabilidad colectiva con la justicia social.
El cierre de la jornada estuvo marcado por la expectativa sobre su llegada a la Argentina, la cual definió como un sentido homenaje a Francisco, quien no pudo concretar su visita al país durante su pontificado. Con este mensaje de unidad y compromiso social, León XIV dio inicio a una gira que promete ser uno de los hitos diplomáticos y religiosos más importantes del año en el Cono Sur.