El escenario político en Paraguay se desplomó este viernes luego de que el Senado aprobara por unanimidad la destitución de Santiago Peña, quien horas después fue puesto bajo arresto domiciliario por orden de la Fiscalía. La medida se ejecutó tras el escándalo financiero que rodea al colapso de Ueno Bank, dejando al exmandatario a disposición de la Justicia mientras se investigan presuntos delitos de corrupción.
La caída de Peña se precipitó en apenas tres días, tras la intervención de Ueno Bank por parte de los reguladores, lo que bloqueó el acceso a los ahorros de casi 3 millones de usuarios. El Congreso paraguayo, en un movimiento histórico, lo acusó de haber utilizado su influencia para desviar fondos públicos hacia la entidad bancaria, ignorando irregularidades en el otorgamiento de créditos internos que terminaron por dinamitar la estabilidad financiera del país.
La orden de detención, identificada bajo la Nota N° 97, fue emitida por un equipo de fiscales especializados en Delitos Económicos y Anticorrupción. Junto a Peña, también se ordenó la captura del expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo Spalding. Mientras el exjefe de Estado permanecerá bajo custodia en su domicilio, Carvallo Spalding será trasladado a la dependencia policial que determine la Comandancia.
Con la salida de Peña, la sucesión presidencial recae ahora en el vicepresidente Pedro Alliana, quien deberá intentar calmar las aguas en una nación que atraviesa una de sus crisis institucionales más agudas de los últimos años. Por su parte, el equipo legal del exmandatario sostiene que se trata de una persecución política, aunque el peso de las pruebas por lesión de confianza y lavado de activos complica seriamente su panorama judicial.
El desenlace de este proceso marca un punto de inflexión en la política paraguaya, que ahora se prepara para una transición forzada bajo la lupa de la opinión pública y los organismos de control. La Justicia paraguaya tiene ahora el desafío de esclarecer el destino de los fondos públicos en un caso que ha sacudido los cimientos del sistema financiero regional.