El equipo argentino de Copa Davis tuvo un debut soñado en Neuquén, donde se impone por 2-0 ante Turquía tras una jornada inaugural impecable. Con el estadio colmado y un ambiente efervescente, Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante cumplieron con los pronósticos y dejaron al conjunto capitaneado por Javier Frana a solo un punto de sentenciar la serie por el Grupo Mundial I.
La última vez que el tenis nacional había oficiado de local fue en febrero pasado ante Kazajistán, pero esta cita en la Patagonia marcó un hito al ser la primera vez que la provincia neuquina recibe una serie de esta envergadura. El equipo busca dejar atrás el traspié sufrido ante Corea del Sur a principios de año y recuperar terreno en la élite del tenis mundial, con la mira puesta en los Qualifiers de 2027.
En cuanto a lo deportivo, Cerúndolo (23°) abrió el fuego con un contundente 6-0 y 6-4 frente a Yanki Erel, demostrando su jerarquía desde el primer game. Más tarde, Thiago Tirante (52°) ratificó el buen momento argentino al superar a Mert Alkaya por 6-2 y 6-4 en poco más de una hora de juego. La serie, que se disputa sobre una superficie rápida GreenSet, también introdujo tecnología de vanguardia en el país: el sistema Hawk-Eye Live, que reemplaza a los jueces de línea con cámaras de alta precisión.
La actividad continuará este domingo desde las 11:00 con el punto de dobles, donde Guido Andreozzi y Andrés Molteni buscarán cerrar la serie de manera definitiva. En caso de ser necesario, la jornada se completará con los duelos de singles entre Cerúndolo ante Alkaya y, eventualmente, Tirante frente a Erel.
Con la ilusión intacta, el tenis argentino busca reencontrarse con sus mejores noches de gloria, aquellas que hace una década llevaron al equipo a conquistar la histórica Ensaladera de Plata. El público neuquino, que agotó las entradas en tiempo récord, se prepara para vivir una jornada dominical que promete ser histórica para el deporte nacional.