Dos efectivos debían comenzar su franco en la mañana del hallazgo, pero una decisión determinante fue clave para dar con la nena de 2 años.
El sargento Franco Cabrera y el agente Lucas Badra debían salir de franco a las seis de la mañana del jueves, pero tomaron la decisión de quedarse y seguir con la búsqueda de la Niña E. en Cosquín, Córdoba. Tras la autorización para realizar un nuevo rastrillaje, la menor fue hallada sana y salva: "Salió de la maleza de repente. Se quedó quietita, paralizada", contaron.
La búsqueda de la Niña E., mantuvo en vilo a todo el país. Mientras la fiscal Silvana Pen, a cargo de la investigación, continúa rastreando las diferentes hipótesis, el accionar de los dos efectivos de la Policía de Córdoba fue destacado por su vocación y compromiso, que va más allá del deber.
El sargento Cabrera y el agente Badra forman parte del Escuadrón Motorizado Enduro de Punilla Norte y ya habían realizado rastrillajes durante toda la noche. Si bien debían terminar su jornada de trabajo en la mañana del jueves, optaron por continuar con el operativo. La decisión inquebrantable de no parar hasta encontrarla fue determinante.

Tras más de 20 horas de búsqueda, Lucas Brizuela, jefe del Comando de Acción Preventiva (CAP) de La Falda, solicitó autorización para realizar un nuevo rastrillaje con cuatro motos en una zona que ya había sido "peinada". Se trata de un descampado contiguo a una zona de vegetación cerrada, a unos 500 metros del domicilio de la nena.
Cuando llegaron, los policías decidieron separarse en grupos para cubrir más áreas de búsqueda, lo cual fue clave para dar con la Niña E.. Fue en ese momento cuando el sargento Cabrera la halló en un camino y dio aviso de inmediato: '¡Jefe, la encontré, la encontré!'", pronunció a su superior.
"Ella salió de la maleza de repente al camino cuando escuchó el ruido de las motos. Se quedó quietita, paralizada, pero no lloró", contó Brizuela. El comisario se acercó para confirmar que se tratara de la nena desaparecida y dio aviso a sus superiores. Tal como ser pudo observar en imágenes del operativo difundidas tras el hallazgo, fueron ellos quienes le brindaron primeros auxilios: le dieron agua y un turrón que tenían en ese momento.

Según describió, la menor "tenía la misma ropa que había indicado la madre. Estaba asustada y con sangre en la cara, al parecer producto de un raspón con una espina. No era un golpe. Se la veía bien, sana".
"Cuando llegó la mamá fue uno de los momentos más felices", señaló Brizuela en diálogo con TN.
Para el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, "fue el destino". Tras el hallazgo, destacó que los efectivos "tomaron una decisión que define lo que somos, quedarse, seguir, no abandonar". Según reveló en declaraciones radiales, por orden del gobernador Martín Llaryora, los dos efectivos tendrán "un ascenso extraordinario por mérito".

Además, el ministro expresó su orgullo "por conducir una fuerza con esta calidad humana y profesional", agradeció a todos aquellos que formaron parte del operativo y destacó: "Cuando todos trabajamos unidos, cuando hay vocación de servicio real, los resultados llegan. Hoy E. está a salvo y Córdoba demostró, una vez más, que no abandona a los suyos".
Desde la Policía de Córdoba expresaron: "La intervención inmediata y el trabajo coordinado de todo el operativo fueron claves para este desenlace que hoy nos llena de alivio y orgullo. Una vez más, queremos expresar nuestro profundo agradecimiento por la vocación de servicio, la entrega y la dedicación de nuestros efectivos en un momento tan sensible".
Además de los efectivos policiales provinciales, del operativo de búsqueda de la Niña E. también formaron parte Bomberos Voluntarios, el Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, Bomberos de Córdoba, DUAR, ETER, ETAC y cada efectivo de la Policía de Córdoba y la Guardia Local de Prevención y a convivencia de Cosquín.
Fuente: minutouno