La Coordinación Argentina del Paso Internacional Cristo Redentor se quedó sin su máximo referente. Justo José Búscolo presentó su renuncia ante el Ministerio del Interior, en medio de un panorama cada vez más complicado para el principal corredor bioceánico entre Argentina y Chile. La noticia, que sacude al sector del transporte y al comercio exterior, se da a pocas semanas del inicio del operativo de invierno, una época clave y de mayor conflictividad en el cruce.
Según trascendió, la decisión de Búscolo responde a una "falta de respaldo institucional" para hacer frente a los problemas estructurales y de funcionamiento que vienen aquejando al complejo fronterizo desde hace meses. El deterioro de las instalaciones, la ausencia de mantenimiento en sectores críticos y el mal estado de los caminos internos en Roque Carranza y el Área de Servicios Integrados (ASI) son algunas de las quejas recurrentes de transportistas y usuarios. El polvo, los baches y las dificultades para la circulación se han vuelto una postal habitual, a lo que se suma la incertidumbre sobre algunos servicios tercerizados de limpieza y mantenimiento.
Con la salida de Búscolo, quien ya había renunciado en una oportunidad anterior, el control del Paso Cristo Redentor recae ahora en Carla Alburquerque, Directora Administrativa de Centro de Frontera. La particularidad es que las decisiones clave se tomarán desde Buenos Aires, un cambio de paradigma que genera interrogantes sobre la agilidad y efectividad de la gestión.
La renuncia del coordinador no pasó desapercibida. La Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza (ACCUM) emitió un duro comunicado expresando su profunda preocupación. La entidad advirtió sobre la situación de "acéfalo de un coordinador" en vísperas de la temporada invernal, denunció el estado "intransitable" de los accesos y cuestionó la falta de soluciones concretas para agilizar el tránsito internacional. ACCUM responsabilizó a las autoridades nacionales por las posibles medidas de protesta si no se toman acciones inmediatas para revertir el deterioro del paso, fundamental para el intercambio comercial terrestre con Chile y la conexión con los puertos del Pacífico.