La conmoción por el brutal femicidio de Agostina Vega, adolescente de 14 años hallada sin vida hace dos semanas en Córdoba, se profundiza con nuevas detenciones y líneas de investigación. La Justicia mantiene el secreto de sumario mientras la familia y la comunidad exigen respuestas.
El caso, que ha paralizado a la provincia, suma un segundo detenido acusado de encubrimiento agravado, elevando la complejidad de la pesquisa. Los detalles de la investigación permanecen bajo estricta reserva para garantizar el curso de la misma. Según los informes preliminares de la autopsia, Agostina fue víctima de abuso sexual y murió por asfixia antes de que su cuerpo fuera abandonado en un extenso descampado.
El principal sospechoso, Claudio Gabriel Barrelier, quien mantenía una relación sentimental con la madre de Agostina, se encuentra detenido. A pesar de haber declarado en dos ocasiones, su testimonio no ha aportado elementos cruciales para el esclarecimiento. La detención de un segundo implicado, Eduardo Fasseta, quien convivía con Barrelier y habría participado en el traslado del cuerpo, ha reavivado las esperanzas de encontrar a todos los responsables.
La justicia también analiza la posible implicación de Soledad, expareja de Barrelier, quien habría prestado el vehículo utilizado para mover el cuerpo. Paralelamente, se investigan los movimientos de la madre de Agostina, Melisa Heredia, quien se encuentra internada, y se recuerda el rol del padre, Gabriel Vega, ex policía, quien fue uno de los primeros en señalar a Barrelier.
La causa está siendo instruida por el fiscal Raúl Garzón, con la representación legal de Carlos Nayi por la familia materna y Fernanda Alaniz por el padre. Se espera que en los próximos días surjan novedades significativas, ya que la investigación no descarta nuevas imputaciones y se mantiene bajo estricta observación judicial.